Para el próximo año, es probable que el gobierno federal no reciba un remanente del Banco de México (Banxico) tan significativo como el que percibió en este año por más de 300,000 millones de pesos, por lo que podría tener presiones para cumplir sus metas de consolidación fiscal, como lograr el déficit cero que se planteó al principio del sexenio, coincidieron expertos.

Sin duda los remanentes han sido fundamentales para buscar estabilizar el nivel de endeudamiento, pero si en el 2018 no lo obtienen, verían complicado cumplir sus metas, lo ideal es que respeten tal como se plantea en los Precriterios Generales de Política Económica , dijo James Salazar, subdirector de análisis económico de CIBanco Casa de Bolsa.

Explicó que, a lo largo de este año, es probable que se observe una apreciación del tipo de cambio, entonces, en lugar de tener un remanente, el Banxico va a tener que incrementar sus reservas. Sin este remanente se va a reducir más el margen de maniobra del gobierno federal y también por ser un año electoral .

Felix Boni, director de análisis de HR Ratings, coincidió y agregó que, al tener un tipo de cambio estable, si bien no se tendrá un gran flujo de remanentes de operación, tampoco se observará una mayor expansión de la deuda como la que se observó en el 2016 como consecuencia de la depreciación del tipo de cambio.

El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) la medida más amplia de la deuda va a mantenerse relativamente estable gracias a los remanentes que recibió el gobierno federal en los últimos dos años (...) Para este año suponemos una estabilidad que podría disminuir la deuda respecto del PIB (Producto Interno Bruto) y suponemos algo similar para el 2018 .

Proyectos de alto impacto, ?sin aparecer

Héctor Villarreal, director general del Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP), criticó que dentro de las metas del déficit del gobierno federal no se estén incluyendo las inversiones que se realizarán en los proyectos de alto impacto que se mencionan en los Precriterios Generales de Política Económica 2018.

Nos llama la atención que, para la definición de superávit primario no se estén incluyendo las inversiones de proyectos especiales de alto impacto, ni en los anexos de los Precriterios queda claro; uno podría pensar que es gasto corriente escondido. Entonces, ¿realmente habrá superávit primario? .

Recordó que si bien es normal que en el déficit primario no se tome en cuenta el pago de interés por el servicio de la deuda, no es claro por qué tampoco están considerando estos proyectos. Añadió que, mientras no se haga una verdadera reestructura al gasto público, el gobierno federal seguirá tendiendo las mismas presiones fiscales con o sin remanentes.

Si el otro año no hay remanente, el gobierno sí tendría problemas para cumplir sus metas de déficit (...) Si no se hubiera tenido un remanente este año, difícilmente hubieran logrado reducir el déficit, pues ya no tienen de dónde seguir recortando el gasto. Entonces, el verdadero problema es que no se ha visto una verdadera reingeniería del gasto público .

Este año se superará meta

Adrián Muñiz, analista de Vector Casa de Bolsa, mencionó que los remanentes que se percibieron este año del ejercicio fiscal del 2016 ayudarán al gobierno no sólo a reducir el nivel de deuda, sino a superar la meta del superávit primario que se tenía previsto de 0.4% del PIB.

Para este año se espera que la deuda sea de 50.2% del PIB, pero, con el remanente, es posible que logre bajar a 49% o incluso menos actualmente es de 50.5% , lo cual es muy importante porque son casi dos puntos del PIB (...) Si las calificadoras ven este tema junto con el superávit primario, es probable que se reduzca el riesgo para bajar la calificación del país .

A finales de marzo, el Banxico entregó al gobierno federal un remanente de 321,653 millones de pesos, de los cuales, 70% se destinará al pago de deuda o bien para reducir el monto de financiamiento para cubrir el déficit presupuestario, en tanto 30% será destinado para fortalecer el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios.

En el 2016, el remanente que recibió el gobierno federal por parte del banco central fue por 239,093 millones de pesos. En ese año, el balance financiero del sector público presentó un déficit por 503,681 millones de pesos, una reducción de 23.3%, respecto a lo registrado en el 2015.

En cuanto al balance primario, se observó un déficit por 24,009 millones de pesos, una reducción significativa de 89.3%, respecto a lo registrado en el 2015. No obstante, el SHRFSP se ubicó en 9.7 billones de pesos, monto que representó 50.5% del PIB.