El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, afirmó el jueves que el banco central no está cerca de reducir su apoyo a la economía de Estados Unidos, señalando que un aumento esperado de los precios este año probablemente sea temporal, y que un repunte de los casos de Covid-19 podría frenar la recuperación.

"Los casos están volviendo a subir, así que yo instaría a que la gente se vacunara y siguiera distanciándose socialmente", dijo Powell en un foro económico durante la reunión virtual del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. "No queremos que se produzca otro brote: aunque pueda tener menos daños económicos y matar a menos gente, ralentizará la recuperación".

La Fed lleva tiempo diciendo que el virus, que desencadenó la mayor caída de la economía en décadas hace poco más de un año, determinará el curso de la recuperación.

Unos 3 millones de estadounidenses se están vacunando cada día, y la mayoría de los habitantes de edad avanzada con riesgo de morir a causa de coronavirus ya han sido inmunizados. Pero las nuevas variantes están provocando un aumento de los casos en algunos sectores del país.

Mientras, gran parte del mundo apenas ha comenzado la vacunación masiva, lo que supone otro riesgo, según Powell.

El funcionario sostuvo que un aumento en el gasto a medida que se reabre la economía de Estados Unidos, en conjunto con cuellos de botella en los suministros, probablemente impulsará los precios este año, pero no resultará en el tipo de alzas de año tras año que constituirían en inflación y que requiera una reacción de la Fed.

"Creemos que habría un impulso alcista sobre los precios que podría ser traspasado a los consumidores en la forma de incremento de precios. Creemos que eso será temporal", aseguró Powell en un evento del Fondo Monetario Internacional, apuntando que la inflación ha estado baja por 25 años en Estados Unidos, alimentando una psicología de reducidas expectativas inflacionarias.

"Si la inflación se moviera inesperadamente, contra nuestras expectativas, significativamente sobre los niveles en los que nos sentimos cómodos, y en particular las expectativas de inflación... si las vemos moverse persistente y materialmente por sobre niveles en los que nos sentimos cómodos, tendríamos que reaccionar", agregó.

La Fed ha mantenido las tasas de interés cerca de cero durante más de un año y ha prometido dejarlas así hasta que la economía alcance el pleno empleo y la inflación llegue al 2% y vaya camino de superar ese objetivo durante algún tiempo.

También está comprando 120,000 millones de dólares de bonos al mes para seguir reduciendo los costos de los préstamos, y ha prometido seguir haciéndolo hasta que vea "progresos sustanciales" tanto en la inflación como en el empleo.

El mes pasado, después de que el Congreso aprobara su último paquete masivo de alivio fiscal, los funcionarios de la Fed aumentaron sus previsiones de crecimiento, inflación y empleo para este año, pero Powell señaló que eso no se traduciría necesariamente en un cambio en la postura de política monetaria.

Para juzgar si ha llegado el momento de reducir las compras de activos, Powell dijo que "en realidad no nos fijamos en las previsiones para este propósito, sino que nos fijamos en el progreso real" de la inflación y el empleo.

kg