El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, advirtió que sí están esperando un repunte en los precios generales, a partir de la reapertura de la economía de aquél país y la normalización de los precios de energéticos.

No obstante, advirtió que si en algún momento en el Comité Federal de Mercado Abierto sintieran que se convierte en una presión persistente de largo plazo, actuarían con la “caja de herramientas” que tienen, particularmente “en la manera tradicional de libro de texto”, es decir, vía tasas.

Al participar en un seminario de alto nivel organizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y transmitido en línea, en el marco de las Reuniones de Primavera, argumentó que la inflación seguirá la dinámica habitual de aquella economía, fluctuando alrededor de 2 por ciento. Y subrayó que su escenario base es que no habrá necesidad de cambiar la tendencia en la política monetaria.

Aludió a los 25 años previos donde la inflación de EU se ha mantenido baja, alimentando una psicología de reducidas expectativas inflacionarias.

En la misma sesión en que participó la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, Powell explicó como profesor de escuela, que la presión que sí registrarán los precios en EU, no califica como inflación porque no será desestabilizadora, ni persistente en el tiempo.

En la medida que se abra la economía se presentará un aumento en el gasto de los consumidores en Estados Unidos, que junto con los cuellos de botella que se están formando para los suministros, podrían verse reflejados en los precios de este mismo año.

“Creemos que se presentará un impulso alcista sobre los precios que podría ser traspasado a los consumidores en forma de incremento de precios. Pero confiamos que será de carácter temporal”.

Como se recordará, la Fed ha mantenido las tasas entre 0 y 0.25% durante más de un año y en varios comunicados se ha comprometido a dejarlas sin cambios hasta que la economía alcance el pleno empleo.

Pero actuará ante la presión...

El banquero central dijo que “la guía técnica para manejar la inflación persistente en el tiempo es restringir la política monetaria y la principal herramienta para responder, es restringir a la economía para reducir la inflación. Pero de nuevo, no es el escenario base y no tienen por que cambiar las expectativas de inflación de largo plazo”.

“Si la inflación se moviera inesperadamente contra nuestras expectativas, significativamente arriba de los niveles en los que nos sentimos cómodos y en particular arriba de las expectativas de inflación, moviéndose de forma persistente y materialmente por sobre los niveles en los que nos sentimos cómodos, tendríamos que reaccionar”, aseguró.

Recordó que la Fed tiene dos objetivos: el máximo empleo y la inflación. “Y por ahora no vemos un riesgo persistente en los precios generales”.

Powell reconoció que el tema que más le preocupa ahora es “como recuperar los 10 millones de empleo que se han perdido en aquel país desde el inicio de la crisis”.

Señaló que las medidas que han tomado hasta ahora se enfocan mucho en el corto plazo y no en el largo.

Señaló que algunos sectores de la economía no han reaccionado bien aún. Muchos de ellos dependen de que se resuelva la situación sanitaria y se restablezca la movilidad.

ymorales@eleconomista.com.mx

kg