Las remesas que captó México en noviembre marcaron tres máximos históricos que corresponden al mayor flujo acumulado en 11 meses; el ingreso más alto para un mes similar desde que se tiene registro así como el envío promedio más grande captado por cada uno de los hogares receptores.

Información del Banco de México muestra que el monto acumulado de los llamados migradólares que ingresaron al país entre enero y noviembre de 2021, ascendió a 46,834 millones de dólares.

Esto significa que entre enero y noviembre del 2021, los trabajadores desplazados enviaron a sus hogares en México recursos que superan en 6,229 millones de dólares al flujo total de remesas captadas en todo el 2020, que de por sí fue histórico cuando se registró el ingreso de 40,605 millones.

Envíos en caravana

Especialistas del Banco Mundial explican que parte de estos recursos incorpora también envíos de centroamericanos asentados en Estados Unidos para sus familiares que están tomando a México como un país de tránsito.

La información de Banxico muestra que solo en noviembre, los trabajadores desplazados enviaron a México 4,665 millones de dólares. Este registro hila así nueve lecturas consecutivas de entradas mensuales que superan los 4,000 millones de dólares.

De acuerdo con datos actualizados del banco central, el giro promedio de remesas que recibieron las 1.8 millones de familias beneficiadas en noviembre, ascendió a 410 dólares, es decir, la remesa media supera los 401 dólares de octubre, cuando se marcó el primer histórico en el giro promedio mensual.

En un año, supera 51,000 mdd

Con el dato de noviembre, las remesas acumularon 19 meses consecutivos al alza, y tal como lo explicó en su cuenta oficial de twitter el subgobernador Jonathan Heath, el flujo de 12 meses de remesas, de diciembre de 2020 a noviembre de 2021, supera por primera vez los 50,000 millones de dólares al registrar 50,483 millones.

El responsable de la dirección de Estadísticas Económicas y Foro de Remesas de América Latina del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), Jesús Cervantes González, explicó que al ritmo que han tenido estos flujos “es probable que en todo 2021 las remesas cerrarán en 51,000 millones de dólares”.

Sin embargo proyectó que la entrada en funciones del plan de infraestructura en Estados Unidos seguirá fortaleciendo el empleo de los migrantes en aquel país, que suelen colocarse en el sector de la construcción.

Matizó que difícilmente continuará el flujo de remesas con la misma fuerza que se ha registrado en 2021, porque tasas de crecimiento de 20% anual son insostenibles.

Acerca de la hipótesis del Banco Mundial sobre el impacto que ha tenido en el registro de remesas el hecho de que México es un país de tránsito de migrantes centroamericanos, consigna que será muy poco significativo.

Y para ilustrarlo, Cervantes detalla que los estados que se mantienen como líderes en captación de remesas, que son Michoacán, Guerrero, y Guanajuato no tienen presencia de migrantes.

Con el dólar a favor

La información del Banxico muestra que el número de transferencias en las que llegaron a México las remesas fue de 11,645 millones.

De acuerdo con el economista para América Latina de Goldman Sachs, Alberto Ramos, la competitividad del dólar al pasar el filtro cambiario es un factor determinante para que los paisanos aumenten sus envíos mensuales.

Los hogares mexicanos receptores, percibieron un aumento de 7.6% real anual en el giro de remesas durante noviembre, pues los envíos llegan en pesos mexicanos, que es como gastan, consumen o ahorran en el país.

De acuerdo con el especialista del CEMLA, el dinamismo de las remesas también se ha observado hacia Guatemala, República Dominicana, Honduras, El Salvador y Colombia.

De hecho, las entradas captadas por los seis países representarán 81% del total de las remesas recibidas en 2021.

Después de México, el mayor flujo de remesas a 11 meses lo tuvo Guatemala, de 13,784 millones de dólares, seguido por República Dominicana, con 9,469 millones.

El economista senior de BBVA, José Juan Ni G, explicó que la población migrante de estos países está ocupada en sectores productivos de Estados Unidos que se han visto beneficiados de la recuperación económica.

ymorales@eleconomista.com.mx