Si la reforma fiscal que ha propuesto el Partido Republicano de Estados Unidos sólo pasa con recortes a la tasa del impuesto sobre las sociedades, el déficit se incrementará considerablemente. Necesitan pasarla con una alternativa para matizar el impacto presupuestal, advirtió Joseph Brusuelas, economista en jefe de la consultoría fiscal RSM.

Entrevistado por El Economista, estima que el gobierno de aquel país tendrá que incrementar en 1.3 billones de dólares sus ingresos tributarios, en los próximos 10 años, para compensar el impacto que tendrá en sus arcas un recorte de la tasa al impuesto sobre las sociedades, como está propuesto.

La propuesta en discusión integra iniciativas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando era candidato de que buscaría un recorte de dicha tasa actualmente en 35%y bajarla a 15 por ciento.

De visita en México, explica que el proyecto de reforma está en discusión actualmente en el Congreso de Estados Unidos y precisó que, de aprobarse, se ejecutaría en el 2018.

Hay dos propuestas de reforma fiscal. Una dirigida para los negocios y otra, para los contribuyentes en general. Ambas tienen el objetivo de generar disponibilidad de recursos para las empresas, de manera que tengan capacidad de reinvertir en el país y generar empleos .

El especialista de RSM, la sexta consultoría fiscal y de auditoría mundial, refiere que de pasar la propuesta republicana, será la mayor reforma tributaria desde que estaba al frente del país Ronald Reagan.

Reforma local, descartada

Descarta que México tenga que responder con una reforma tributaria para mitigar el impacto, que pueda generar un esquema tributario más amigable a los inversionistas, pues considera que la que está en ejecución en el país ha rendido importantes resultados que sí han favorecido a limitar la vulnerabilidad de las finanzas públicas.

Refirió que la interconexión de las cadenas productivas que hay entre México y Estados Unidos son el punto clave para considerar que la fortaleza de México y la flexibilidad de su mercado laboral, redundan en empresas más fuertes, que favorecen mejores sinergias con sus socios.

El especialista explica que el reto para México será si en algún momento se replantea el impuesto fronterizo de 20%, que hasta el momento está fuera de la propuesta.

Se trataría de un impuesto muy similar al que aplican las otras economías de la OCDE, a la que también pertenece Estados Unidos, en un intento por alinearlo con la tendencia de sus pares.

De acuerdo con el experto, el gobierno de EU prefería un mercado abierto que le ayudó a estimular su economía después de la Segunda Guerra Mundial y la Gran Depresión. Y hasta ahora ninguna otra administración había intentado cambiarlo.

Lo que dice la propuesta

El especialista recién regresa de reunirse con legisladores de Estados Unidos, en el mismo Capitolio.

Ha conversado con ellos y admite que hay sensibilidad de congresistas de ambos partidos, para evitar el tema de gravar remesas. De hecho, refiere que el Partido Demócrata puso como límite para la negociación, el tema de los envíos de trabajadores migrantes de Estados Unidos a otros países.

Me parece que es más un tema del cambio en la pirámide poblacional, pues llegará un momento en que la fuerza laboral estará muy recargada en los migrantes, finalizó.

ymorales@eleconomista.com.mx