La iniciativa de reforma a la ley del Banco de México (Banxico), donde se obligaría a este organismo a captar dólares que no pueden ser repatriados a Estados Unidos, para integrarlos a sus reservas, deja ver algunos problemas estructurales del sistema financiero y podría generar otros, como señalamientos de entidades internacionales como la Reserva Federal (Fed) del vecino país del norte, y otros organismos como el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y hasta de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

De acuerdo con especialistas en práctica regulatoria, así como del esquema de prevención de lavado de dinero, la propuesta, que avanzó este miércoles en el  Senado, busca atacar el problema generado a partir de la reducción de relaciones comerciales de la banca corresponsal en el mundo, donde se ha provocado un excedente de dólares que no pueden ser movilizados .

“Es positivo que se pretenda otorgar seguridad y certeza jurídica a quien recibe las remesas, al portador de éstas; al prestador de servicios en las actividades del turismo, a todos los participantes de la operación que involucra el manejo de dólares que pasan por el sistema financiero. Pero no parece haber una sola solución para todos”, argumentó  Eduardo Gómez Alcalá, líder de la práctica regulatoria en PwC.

Todo parte de que los dólares son percibidos como un instrumento de riesgo en cualquier economía, más en países como México, donde el crimen organizado tiene un gran poderío.

Restrucciones desde el 2010

Fue en el 2010, cuando la Secretaría de Hacienda emitió modificaciones para limitar la captación de dólares en instituciones financieras, principalmente bancos.

A partir de esta fecha, muchos bancos dejaron el negocio de la compraventa de dólares, pues pese a que en el sexenio pasado hubo una flexibilización en la norma, la reducción de las relaciones de banca corresponsal ha sido una tendencia mundial, por lo que para las instituciones fue más fácil salirse del mercado que lidiar en él.

Hace algunos meses, el Banco Internacional de Pagos (BIS) indicó que tan sólo entre el 2011 y el 2018, el número de bancos corresponsales en el mundo cayó 20%, esto por una razón: no en todos los países existe el mismo estándar para acotar el riesgo de lavado de dinero en dólares en efectivo, pese a que las recomendaciones del GAFI para ejecutar medidas correctas de debida diligencia del cliente en estas instituciones, sin importar su jurisdicción.

Fuentes gubernamentales indicaron que cuando los bancos que se quedaron en el mercado empezaron a darse cuenta de que tenían muchos dólares en su bóveda, buscaron movilizarlos por medio de la banca corresponsal, pero se encontraron con un problema, muchas instituciones corresponsales rechazaban los dólares en efectivo, pues estos tienen un estigma a nivel mundial.

Riesgos

Pese a que la iniciativa busca corregir esta situación, la misma genera otro problema: que México, especialmente el Banxico, sea percibido como de mayor riesgo, principalmente por autoridades de Estados Unidos.

“México pertenece a organismos internacionales, como la OCDE, hay una observación constante y rigurosa sobre el sistema bancario y ahora salen con forzar al banco central, incluso en contra de su autonomía, a tomar estos recursos que significan un grave riesgo, entonces las sanciones pueden ser tanto tácitas como explicitas”, explicó a este medio Jorge Lara Rivera, catedrático del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe).

“¿Qué tipo de sanciones?” se le cuestionó y respondió: Que se abriera una línea de observación por parte del GAFI, además también de represalias de contrapartes de Estados Unidos como el Departamento del Tesoro, se ganaría una serie de presiones.

Para las autoridades como el Banxico, Hacienda e incluso la misma Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el proyecto no tendría mayor impacto en mejorar la actividad cambiaria de dólares en el país, pues, por ejemplo, apenas 1% del total de remesas que se envían a México se trasladan en efectivo.

“Los impactos del proyecto ocasionarían afectaciones y riesgos substanciales sin cumplir el objeto que dicho proyecto busca lograr”, destacó el Banxico en un comunicado emitido el pasado miércoles por la noche.

Gómez Alcalá indicó que es necesario, en un diálogo entre las autoridades y el Legislativo, (aún falta discutirlo en  Diputados) identificar los riesgos de la propuesta y los inherentes a la operación cambiaria y, asimismo, buscar la seguridad jurídica de quien recibe dólares y del sistema financiero donde llegan.

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