El inicio del Tapering provocará un ajuste en los tipos de cambio de América Latina por la salida de capitales que se presentará al regresar la liquidez a su lugar de origen, advirtió el Director para América Latina de Moody's Analytics, Alfredo Coutiño.

Al reducirse la liquidez, “se agravará la salida hormiga de capitales que se ha mantenido en México, cuyo origen está en factores internos”, asentó.

Se refiere a la liquidación de títulos de deuda mexicana, que de acuerdo con cifras del Banco de México, ha llegado a 268,000 millones de pesos entre el 4 de enero y el 21 de octubre. Una desinversión que se suma a los 257,238 millones de pesos que ya habían salido del mercado mexicano en el año 2020.

Entrevistado por El Economista, explicó que para ayudar a que este retorno de capitales sea ordenado, Banco de México puede acelerar el alza de tasas de interés para dejarla al menos en 5.5% a fines de este año y ampliar así el diferencial de tasas.

Coutiño detalló que mientras la Reserva Federal mantuvo “el bombeo” de liquidez adicional al mercado, desde marzo de 2020 y hasta el mes pasado, al comprar activos del gobierno de Estados Unidos y de valores respaldados por hipotecas, facilitó la llegada de esa misma liquidez a mercados emergentes, donde uno de los mayores beneficiados, fue México.

“Quienes tuvieron liquidez en exceso, pudieron cumplir con sus compromisos financieros y buscaron mercados atractivos donde invertir, que en su mayoría fueron los emergentes que ofrecían mayores rendimientos en bonos del gobierno. Y México fue uno de los beneficiados ante el atractivo que generaba una tasa nominal de 4 por ciento”.

Este exceso de liquidez es lo que permitió al tipo de cambio bajar de 24 pesos que llegó a tocar en abril del año pasado a los 20 pesos donde ha fluctuado desde entonces.

Y este mismo bombeo propició que Banco de México disminuyera la tasa hasta el 4% que fue el mínimo que alcanzó todavía en febrero de este año, acotó.

Ordenar el retorno

La reducción de compras de bonos por parte de la Fed, motivará un alza en las tasas de interés de los bonos del gobierno de Estados Unidos, es decir, el valor de sus bonos es más atractivo para los inversionistas.

Ese retorno de capitales desde México y otros emergentes motivará una revaluación del dólar que también atraerá más inversiones depreciando al peso mexicano y al resto de monedas emergentes. Si el Banco de México continúa el enfoque gradual de subir la tasa de interés, las salidas de capital presionarán al peso y alimentarán a la inflación.