Más allá del efecto que tendrá la nueva administración de Estados Unidos sobre México, los inversionistas extranjeros están preocupados por la política de tasas que mantiene el Banco de México (Banxico); porque este año sí se cumpla el recorte al gasto, y por las alternativas para Pemex, en caso de que el esquema de los farmouts no resulte rentable, admitió Marco Oviedo, economista en jefe para México de Barclays.

Quieren ver algo claro, por eso no se van por completo a invertir en México. En cuanto al esfuerzo de consolidación fiscal, porque no le creen del todo a Hacienda; sí están dispuestos a dar el beneficio de la duda sobre el superávit, pero no tienen la certeza de que ahora sí cumplan con el recorte. Les preocupa Pemex, que todo es farmout, y si no sale bien, no hay un plan B , comenta.

En la conferencia semestral sobre las expectativas económicas para México, explicó que les da la impresión de que la Junta de Gobierno de Banxico ha mostrado poca sensibilidad al mercado de deuda, con los incrementos de tasas.

Los inversionistas que hacen carry trade con inversión de largo plazo han comenzado a perder con los incrementos de tasas, pues conforme va pasando el tiempo, la rentabilidad de tener bonos se va perdiendo y el proceso de carry trade, se diluye , argumenta.

En su opinión, el incremento de 50 puntos base en cada uno de los anuncios en los que han decidido un alza ha cumplido ya con su función y considera que llevar la tasa el año entrante, más allá de 6.5 o 7%, ya sería demasiado.

Cumplir balance

El analista explicó que los inversionistas también están inquietos acerca del cumplimiento de las metas del balance público.

Siguen viendo un déficit elevado desde la perspectiva histórica, y ahora sí, esperan que se ejecute el recorte al gasto, enfatizó.

Barclays fue uno de los organizadores de las reuniones con inversionistas en Nueva York del secretario de Hacienda, José Antonio Meade, y del director de Pemex, José Antonio González Anaya, que se realizó a mediados de noviembre.

Ésta no es la primera vez que el economista de Barclays advierte de las dudas que tiene el mercado sobre la efectividad de los ajustes al gasto que dirige.

Al arrancar el primer trimestre, reconoció que los inversionistas dudaban de que se estuviera llevando a cabo la consolidación fiscal. Incluso, observó que será hasta febrero del año entrante, que es cuando se reporta el cierre del 2016, cuando se tendrán datos precisos sobre la estabilidad de la deuda y que el recorte se ha ejecutado.

En la misma conferencia, el director para México de Barclays, Raúl Martínez Ostos, explicó que el mercado se encuentra cautelosamente optimista sobre el desempeño de la economía mexicana.

Estimó que será hasta el cierre del primer trimestre del año entrante cuando comenzarán a asumir posiciones de más largo plazo. Éstas estarán vinculadas a la política económica y comercial que asuma la nueva administración de Estados Unidos.

Economía, creciendo ?con cautela

En la conferencia, evidenciaron que su previsión de crecimiento para este año es de 2.1% y para el próximo estaría en 2.3 por ciento.

Espera que la inflación llegue a 4% en verano próximo y cierre en 3.6 por ciento.

Admite que el consumo comenzará a desacelerarse el año entrante, lo que podría ser compensado en el desempeño de la economía, con la demanda externa, en la eventualidad que Estados Unidos consolide su expansión.

Descartó que la revisión al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se vaya a cancelar por la salida de Estados Unidos, lo que de presentarse sería claramente un cisne negro y un factor recesivo para la economía mexicana.

Sin embargo, dijo que como parte del plan de 100 días de Donald Trump, sí está contemplada la renegociación del acuerdo.

Pero incluso en esta eventualidad, descartó que tenga un efecto inmediato, asumiendo que los trabajos previos a la firma del TLCAN e incluso del fallido TPP se llevaron entre cuatro y cinco años. Tiempo que tomaría la renegociación, observó.

[email protected]