Administradores de fondos de inversión encuentran como el “mayor riesgo de cola” para el mercado mundial la inflación y un colapso en el mercado de deuda, según los resultados de la Encuesta Mensual de gestores de fondos de Bank of America Merrill Lynch (BofA-MLynch).

Éste es el tercer mes consecutivo en que identifican a este factor como un riesgo en los 12 meses que corren a partir de esta encuesta.

En el sondeo, realizado entre el 2 y 8 de febrero, en plena caída mundial de bolsas, la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos o el Banco Central Europeo (BCE) cometan un error de política monetaria fue la principal preocupación de 18% de los administradores encuestados.

La evolución de la inflación en el mundo desarrollado y los próximos pasos de los bancos centrales han sido el foco de atención en las últimas semanas, y los inversionistas buscan señales de cómo se dará el ritmo de alzas de tasas de referencia en las principales economías del mundo.

La interpretación más frecuente desde que empezó la corrección en los mercados accionarios, luego de una cifra laboral positiva en Estados Unidos, es que la Reserva Federal (Fed) sea más agresiva con su proceso de normalización de tasas, movimiento que perjudicaría a los activos más riesgosos.

Cabe recordar que en febrero cambió la dirección de la Fed, que estuvo a cargo de Janet Yellen, para dar paso a la presidencia de Jerome Powell, quien desde el 2012 había sido gobernador de la Reserva y fue colocado en el puesto por iniciativa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Acerca de los activos donde están poniendo su dinero los inversionistas mundiales, la encuesta mostró que se amplió la salida de la renta variable y aumentaron las coberturas, a medida que crece el temor de que se derrumbe el alza que acumularon las acciones mundiales tras el rally del año pasado.

La encuesta de enero de la firma mostraba que el nivel de protección de las carteras había caído hasta mínimos del 2014, situación totalmente contraria a la actual.

El nivel de protección ha aumentado hasta 30% desde -50% registrado a inicio de año. Así, el nivel de liquidez de las carteras se encuentra en mínimos de cinco años.

De hecho Michael Hartnett, estratega en jefe de inversiones en BofA-MLynch, consignó que “los inversionistas están aferrándose más al efectivo y asignando menos al mercado de renta variable”.

Según los resultados de la encuesta, los administradores de fondos aumentaron sus posiciones en efectivo en 4.7% del total de las carteras, desde 4.4% que reportaron en enero.

En tanto, la asignación de renta variable cayó a 43% neto desde 55% que traía en enero. Esto representa una caída de 12 puntos porcentuales con respecto a la medición de enero, la mayor baja mensual desde febrero del 2016.

Esta rotación es identificada por Bank of America como una reducción de riesgo cíclica, vía aumento de posiciones en efectivo.

Tasas arriba

El panorama financiero se complica si se asume que 80% de los panelistas espera un aumento de las tasas de interés en el mundo desarrollado, a partir de Estados Unidos y la Unión Europea.

La previsión de tasas al alza podría explicar la caída de las expectativas de un crecimiento mundial mucho más dinámico.

Tal como lo han explicado estrategas económicos: tasas de fondeo más altas suelen tener impacto negativo en el desempeño económico al endurecerse las condiciones para acceder al crédito.

Pero no sóla afecta a la renta variable, sino que ha producido un fuerte repunte en la rentabilidad de los bonos soberanos. El treasury a 10 años  se ha acercado peligrosamente a una rentabilidad de 2.9 por ciento. Quizá por eso en la encuesta, 60% de los participantes asegura que la inflación y un crash de los bonos son los principales riesgos para los mercados este año.

En este contexto, los gestores han llevado la asignación a bonos hasta mínimos desde 1998.

Carteras expuestas

Al preguntarles cuáles son los principales destinos de inversión en sus carteras, destacaron como el más atractivo el sector bancario, seguido de posiciones en efectivo, títulos de mercados emergentes, los emitidos por la eurozona y los originados en Japón.

Aparecieron como subvalorados los bonos en dólares, emitidos por Estados Unidos, los del Reino Unido y los del sector salud.

La confianza en las tecnológicas no se desvanece y la apuesta que más inversionistas concentra es tener posiciones en las grandes tecnológicas americanas y chinas.

Buscan alejarse de los dólares y la volatilidad.

En la información explican que en febrero se presentó un récord de 24% de los inversionistas encuestados, que considera que los balances corporativos mundiales están endeudados, y el porcentaje neto que desearía que las empresas devuelvan en efectivo a los accionistas se mantiene en cerca de los mínimos del 2009.

Con todo, la mayor parte de los gestores sigue confiando en los cimientos de la economía y 91% de ellos afirma que es improbable que se desencadene una recesión. Así, 37% de los consultados espera un mayor crecimiento económico mundial, una proporción que incorpora una caída desde 47% del mes pasado.

Los autores de la encuesta concluyen que “la asignación de activos refleja un posicionamiento ante un alza de tasas y un dólar débil”.

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