A pesar de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) asegura que el panorama de alta volatilidad en los mercados financieros y en el tipo de cambio no impactará sobre el costo financiero del sector público, que se refiere a los intereses que se pagan por el endeudamiento que ha hecho el gobierno federal, para diversos analistas este gasto es preocupante y representará una fuerte presión para las finanzas públicas del país en el próximo año.

Jonathan Heath, vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), explicó que si bien no se ha llegado a un nivel peligroso de endeudamiento, lo que preocupa es la tendencia de aceleramiento en la que ha incurrido la deuda del país, dado que en menos de 10 años se ha incrementado en 20 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB).

El hecho de que estén subiendo las tasas de interés tiene una implicación directa para el costo financiero para el sector público (...) El pago total que se dé en este año será mayor al del 2015 debido a que este año se estima que no van a tener el superávit primario. Esto significa que dentro de lo que tienen que pedir prestado, lo tienen que hacer para pagar hasta los intereses, por lo que sí es preocupante , afirmó.

Durante el anuncio del segundo recorte al gasto público de este año, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, afirmó que cerca de 70% de la deuda del gobierno federal está en pesos y no en moneda extranjera, por lo que los movimientos cambiarios no tienen un efecto sobre el costo financiero de la deuda.

En nuestros cálculos (...) a estas alturas del año íbamos a ver incrementos en el pago de tasas de interés, pero no es así. Estamos en línea, incluso un poco abajo del costo que teníamos previsto para el pago de intereses; por lo tanto, no anticipamos que este evento (de volatilidad) tenga un efecto relevante sobre el costo financiero de la deuda , afirmó.

Se deja de invertir ?en educación y salud

Al cierre de mayo, el gobierno pagó 101,175 millones de pesos en intereses por endeudarse, lo que significó un incremento de 17.7%, respecto de lo pagado en el 2015. Este monto es el más alto que se haya registrado desde 1990, año hasta donde la Secretaría de Hacienda tiene registro y si sólo se considera el mismo periodo.

José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), indicó que si el gobierno federal no se hubiera endeudado de la manera que lo ha hecho, los recursos que se destinan a pagar los intereses de la deuda hubieran ayudado a evitar hacer recortes en educación, salud, o bien, reducir el gasto en inversión.

Este pago es un gasto del cual el gobierno actual y los siguientes gobiernos no se van a poder desprender de manera fácil y que cada vez les va a requerir mayores recursos, particularmente porque habría la posibilidad de que el gobierno tenga que endeudarse para pagar estos intereses .

En este sentido, Enrique Díaz Infante, investigador económico del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), expresó que es frustrante ver que el gobierno se endeudó y no fue precisamente para incrementar el desarrollo económico del país.

Agregó que al país le tocará esperar para que el sector privado quiera invertir en proyectos de infraestructura u obra pública a través de mecanismos como las Asociaciones Público Privadas (APP), lo que vemos es que este sector tiene menos recursos para la inversión pública y esto afecta el desarrollo del país .

Más control sobre ?gasto no programable

Héctor Villarreal, director general del Centro de Estudios Económicos Presupuestarios (CIEP), mencionó que en su momento se advirtió del impacto que podría generar el pago de intereses por endeudamiento cuando la política monetaria empezara a normalizarse.

Detalló que el panorama empeora cuando se observa que el gobierno federal está haciendo recortes en el gasto programable, pero, por el otro lado, está incrementado el gasto no programable que está conformado por las participaciones a entidades federativas y el servicio de la deuda. A su parecer, es un rubro donde se debería tener mayor control.

Se quiere reducir el déficit pero la realidad es que el gasto no programable cada año sube, particularmente por el servicio de la deuda, y al mismo tiempo hay componentes del gasto programable que no se pueden reducir como el caso de las pensiones. Entonces, tenemos una fotografía en la que para el 2017 tendrás que hacer recortes brutales .

Al respecto, Heath comentó que siempre ha sido una petición el que exista un mejor control de lo que es el gasto no programable, así como una mayor transparencia, para lograr tener unas finanzas más equilibradas y un gasto más eficiente. Definitivamente es algo que debería cambiar .

Los analistas concluyeron que el gobierno federal se tiene que esforzar más por reducir su nivel de endeudamiento como porcentaje del PIB (46.4%), pues ello ayudará a mantener o, incluso, a mejorar la calificación soberana que tiene México.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx