La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) hizo un llamado a los países miembros para ser cautos al impulsar las grandes reformas fiscales que se requieren para recuperar los ingresos perdidos en este año de crisis mundial.

Al interior del “Informe sobre Política Fiscal 2020”, los expertos de la entidad reconocen que la emergencia sanitaria orilló a los países a desarrollar estrategias rápidas de alivio que en el mejor de los casos ayudaron a reducir el impacto del choque, pero que sí repercutieron en las condiciones fiscales.

En el análisis, destacaron que, una vez que la recuperación esté en marcha, será oportuno abordar reformas tributarias estructurales.

En el documento, divulgado por el director del Centro de Política Fiscal y Administración de la OCDE, Pascal Saint Amans, explicaron que anticiparse a promover una reforma tributaria sin que la recuperación se encuentre en marcha pondrá en riesgo la fortaleza de la actividad económica y podría desembocar en guerras comerciales.

Los expertos de la entidad sostienen que las políticas expansivas que han operado de contrapeso a la histórica contracción económica mundial, deben sostenerse en la fase de recuperación con el objetivo de evitar que la crisis profundice las cicatrices en las economías.

Expediente México

Al hacer un acercamiento por países, resaltó que en México la actividad se detuvo ante la incertidumbre política y las estrictas condiciones monetarias que afectaron la demanda interna y terminaron por desacelerar la actividad manufacturera. Deterioro que repercute en su capacidad de generar ingresos tributarios, y multiplica el choque en un país que tiene la más baja redistribución de impuestos.

“Existen considerables diferencias entre los países... Los mayores niveles de redistribución son en Finlandia y los más débiles en México”.

El efecto de la redistribución suele sentirse claramente en menores transferencias a sectores como son educación y cuidado de la salud”, refirieron.

En el análisis, los expertos de la OCDE evidenciaron que México es uno de los países que menos han avanzado en mejorar la fiscalización y garantizar una mejor redistribución de los ingresos tributarios en una década.

Mientras Francia tuvo la mayor recaudación tributaria como porcentaje del PIB en el 2018, de 46.1%; seguida por Dinamarca y Bélgica (44.9% del Producto respectivamente), México se encuentra en el extremo opuesto con la segunda tasa más baja de recaudación tributaria equivalente a 16.1% del PIB, sólo rebasada por el 11.9% del Producto que consigue Indonesia.

Gravamen digital

La organización destaca a México entre los 60 países que han adoptado reglas para la aplicación del IVA a la prestación de servicios digitales ofrecidos por empresas extranjeras que registran ingresos del territorio.

Enfatizan que la evidencia reciente sugiere que la implementación de estas medidas generan impactos significativos en los ingresos tributarios que nada más en la Unión Europea ascendieron a 14,800 millones de dólares adicionales en los primeros cuatro años de operación.

Durante 51 años, la OCDE, al frente de Ángel Gurría, ha otorgado a sus integrantes, como México, las fuentes más grandes y confiables de estadísticas comparativas y de datos económicos y sociales.

Sus bases de datos cubren áreas como cuentas nacionales, indicadores económicos, fuerza laboral, comercio, empleo, migración, educación, energía, salud, industria, sistema tributario y medio ambiente de 38 países y cuatro no miembros relevantes de la economía mundial, Brasil, Rusia, India y China. Por ello se ha convertido en “La casa de las mejores prácticas”.

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