México sigue siendo atractivo para los inversionistas pese a la reforma fiscal que se implementó en Estados Unidos; sin embargo, es muy probable que el próximo gobierno implemente una nueva reforma fiscal.

De acuerdo con Ricardo Castro, contador público y especialista en soluciones fiscales en Thomson Reuters, si bien se anticipa una desaceleración de inversiones, no se prevé que haya una salida masiva de empresas de México a Estados Unidos.

“En México se tiene una expectativa de desaceleración de inversiones como un primer impacto debido a los ajustes que las compañías tendrán que hacer, pero por otro lado también las inversiones norteamericanas están paralizadas esperando a que exista una reacción o postura específica del gobierno mexicano para hacer algún movimiento”, afirmó.

En este sentido, precisó que con el proceso electoral que se vive hoy en día es difícil que el gobierno tenga una posición al respecto, además de que los candidatos a la Presidencia no han abordado tal cual el tema de una reforma fiscal, sino que más bien sólo han propuesto modificaciones puntuales al sistema tributario.

“Por lo regular, cuando llega una nueva administración, ésta viene acompañada de una reforma fiscal en algún momento del sexenio, entonces más allá de considerar si debe existir o no una reforma, el candidato ganador debe tener en contexto las coyunturas que suceden hoy en día”, precisó.

En reunión con medios, explicó que si bien en Estados Unidos se recortó la tasa corporativa de 35 a 21%, se debe recordar que los estados imponen sus propios impuestos, por lo cual al final la tasa combinada promedio sería entre 25 y 27 por ciento.

En este sentido, afirmó que aunque en México la tasa del Impuesto sobre la Renta (ISR) sea de 30%, muchas veces la tasa efectiva que pagan las empresas ronda 25%, lo cual está en línea con la de Estados Unidos.

Agregó que otras economías latinoamericanas esperan ver el efecto que tiene la reforma fiscal sobre México para empezar a tomar decisiones; no obstante, países como Argentina, Brasil y Chile preparan propuestas de reforma fiscal.

EMPRESAS DEBEN PREPARARSE

Más allá de pensar en mover sus filiales o no a Estados Unidos, las empresas tanto mexicanas como extranjeras deben analizar y prepararse para implementar, si están en territorio estadounidense, la reforma fiscal.

“Deben analizar todas las nuevas reglas, sobre todo aquellas empresas que tienen actividad en el país vecino, ya que el impacto fiscal será más directo, deberán ver la manera de implementar exitosamente la reforma”, añadió.

Además del recorte a la tasa de ISR corporativo, los nuevos cambios tributarios para las empresas que residen en Estados Unidos son: derogación del Impuesto Mínimo Alternativo; pérdidas operativas netas limitadas a 80% de los ingresos; gasto por intereses comerciales limitado a 30% del ingreso tributable; deducción de 100% de los dividendos; se permite el gasto inmediato de ciertos activos de capital calificados, y deducción de 100% de inversiones, entre otras cosas.