Moody´s ratificó la calificación soberana de México en “Baa1” con perspectiva Negativa y resalta que “el deterioro de las cuentas fiscales se ha limitado y es probable que continúe así”.

La calificación indica que México se encuentra tres escalones arriba del grado de inversión en la escala de esta agencia, y la perspectiva Negativa señala una de tres posibilidades de un recorte de la nota.

“Pese a la contracción económica de 8.2%, la deuda del gobierno federal sólo se incrementó alrededor de seis puntos del PIB (…) La resistencia de los ingresos del gobierno resultado del fortalecimiento recaudatorio, además de menores gastos corrientes, ayudaron a tener un menor incremento en el déficit fiscal”, consigna la agencia.

En el comunicado, los economistas de Moody´s subrayaron que “la decisión de mantener la perspectiva Negativa refleja primeramente los riesgos a la baja en el crecimiento y el peligro potencial que tienen las finanzas públicas por la necesidad financiera recurrente de Pemex”.

El equipo de analistas soberanos de la agencia resaltó que la austeridad fiscal adoptada durante la crisis ha sido un factor clave para acotar la erosión de las cuentas fiscales y subrayaron que la posibilidad de que se revierta la contracción económica, es otro punto a favor.

Esta reversa de la contracción económica estará apoyada en el mayor dinamismo de Estados Unidos, explicaron.

La Secretaría de Hacienda emitió un comunicado informando del anuncio y recalcó que mantienen su “compromiso con la responsabilidad en el manejo de las finanzas y la deuda así como en la preservación de la estabilidad macroeconómica sostenida y un desarrollo equitativo para el mediano y largo plazos”.

En el comunicado de Moody´s advirtieron que los factores que podrían presionar un recorte de calificación son: si el crecimiento a mediano plazo se estabiliza en un nivel menor a 2%; o la mayor posibilidad de que los déficits fiscales lleven a un incremento en deuda más pronunciado debido al apoyo financiero de Pemex o por un deterioro mayor de los ingresos gubernamentales.

Austeridad pronunció contracción

No obstante a la ratificación de la nota, los analistas de la agencia argumentaron que “Moody´s cree que la respuesta fiscal conservadora exacerbó el impacto de la crisis afectando los fundamentales del crecimiento de mediano plazo mucho más que a otros soberanos”.

Estimaron que el PIB registrará un arrastre estadístico de 5.6% este año que se moderará hasta 2.7% en el 2022 y seguirá bajando hasta ubicarse en una tasa de 2 por ciento anual, más cercana al potencial.

Explicaron que la baja inversión que prevalece refleja el sentimiento “persistentemente negativo” por las continuas confrontaciones.

“Las decisiones políticas preocupan al sector privado, sobre todo por los posibles cambios en el marco legal y regulatorio, particularmente en el sector de energía, pues pueden minar el sentimiento de los inversionistas lesionando aún más las condiciones para el crecimiento económico de mediano plazo”.

Pemex, foco de riesgo

Sobre Pemex como factor de riesgo para la calificación soberana, sostuvieron que la petrolera requiere de un apoyo financiero anual aproximado a 1 punto del PIB, que presumiblemente será girado desde el gobierno. Esta transferencia anual será recurrente “por los próximos años”.

Estiman que “la contribución de Pemex a los ingresos púbicos continuará moderándose desde el equivalente a 2% del PIB que mantuvo entre el 2017 y el 2018 a una cercana a cero”.

Esto ante la menor producción y la necesidad de apoyo financiero que requiere la compañía para amortizar su deuda y fondear sus necesidades de gasto corriente.

La calificación de México en Moody´s se encuentra tres niveles arriba del grado de inversión desde el 19 de abril del 2020.

Ese día, en pleno choque por la declaración de pandemia, la calificadora degradó la nota de México en un escalón y la dejó en perspectiva Negativa, argumentando la debilidad del PIB y el deterioro de marco institucional.

La nota de México en Moody´s se mantiene como la más alta que tiene el soberano en las tres calificadoras de referencia mundial.

En Standard & Poor´s, el soberano cuenta con una nota que está dos niveles arriba del grado de inversión, en “BBB" con perspectiva Negativa y en Fitch es donde tiene el país la nota más débil, en “BBB-” con perspectiva Estable” que es el nivel más bajo del grado de inversión.

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