Las perspectivas a corto plazo para la economía mexicana, tras conocerse la estimación oportuna del PIB para el primer semestre del año, son positivas e incluso motivaron ajustes al alza en los pronósticos de Banco Base, Goldman Sachs, Oxford Economics y Pantheon Macroeconomics.

Pero acotan que el escenario del segundo semestre está sesgado a la baja y persisten riesgos en el contexto sanitario, consecuencia de la tercera ola del Covid-19, las políticas poco ortodoxas de la administración, la inflación y tasas.

Las consultorías internacionales de negocios Pantheon Macroeconomics y Oxford Economics son las que tienen los pronósticos más altos para el PIB en 6.5%, pero advierten riesgos a la baja.

Andrés Abadía, economista senior de Pantheon Macroeconomics, explica que mientras las condiciones externas se mantengan fuertes seguirán respaldando la actividad económica en México, impulsando al consumo gracias al solido flujo de remesas.

Sin embargo, considera que la actividad manufacturera continuará bajo presión debido a los problemas de suministro.

La consultoría Oxford Economics advirtió que la renuencia de México a implementar nuevas restricciones por el Covid-19 podría afectar el ritmo de la recuperación. Su pronóstico previo para el PIB estaba en 6.2 por ciento.

Con ambos concuerda la directora de análisis económico y financiero de Banco Base, Gabriela Siller, quien además subrayó “el riesgo importante que enfrenta el país en la tensión comercial con Estados Unidos”.

Su escenario base para el crecimiento anual de 2021 es de 6.3%, una tasa que incorpora la expectativa de un avance de 0.35% en el tercer trimestre y de 0.45% en el último cuarto, lo que califica como “una recuperación mediocre”.

La experta agrega un factor adicional para este escenario: las políticas públicas que seguirán desalentando la llegada de capitales productivos y financieros. La expectativa anterior, recién ajustada en junio, era de 6.2 por ciento.

Aparte, el economista para América Latina de Goldman Sachs, Alberto Ramos, ajustó ligeramente su pronóstico de crecimiento a 6% desde 5.9% previo y señaló al contexto actual de escalada de casos por Covid-19, la alta inflación y el previsible aumento de tasas, como factores que pueden desacelerar la recuperación.

Vuelta a la normalidad

Todos los estrategas reconocen que siendo Estados Unidos el único motor encendido para la actividad mexicana, la economía queda vulnerable a la moderación de su desempeño.

Siller estima  que a partir del 2022, el PIB regresará a una tasa de crecimiento de 2% donde la mitad del avance será resultado del impulso estadounidense.

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