Los países emergentes, el prodigio económico de la última década, se esforzaron en Davos por convencer de su solidez, en una semana agitada por las devaluaciones del peso argentino y la libra turca. En los pasillos y salones del Foro Económico Mundial, en Davos, abundaron las conversaciones sobre los problemas de los mercados emergentes.

Cuando uno invierte en los países emergentes, tiene que estar listo para los altibajos , observó Carlos Ghosn, presidente de los fabricantes de automóviles Renault y Nissan.

Lo importante no es la volatilidad de los tres próximos meses, la crisis de ayer o la volatilidad de la semana próxima , añadió.

En la misma línea, Ángel Gurría, director general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), dijo a la AFP: No podemos manejar la política económica con base en el valor de una moneda, o la tasa de interés o el nivel del stock market de un día o una semana. La política económica tiene que tener metas .

Hay menos tolerancia de los mercados por nuestros propios errores. Y hay menos tolerancia por México que por España, y menos por España que por Alemania , observó el mexicano Gurría.

No hay que reaccionar en exceso (a la volatilidad de los tipos de cambio). Claro que tal vez hay problemas de balanza de pagos, pero no dejan de ser epifenómenos , declaró a la AFP el directivo de un gran banco europeo. En el 2014 se presentan muchos riesgos, según varios participantes del foro.

China podría desacelerarse aun más, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) podría cometer un error y endurecer demasiado pronto su política monetaria, y la corrección en el mercado de materias primas podría ser más fuerte de lo esperado , explicó Nouriel Roubini, economista, enumerando los riesgos para los emergentes.

Según Min Zhu, vicedirector del Fondo Monetario Internacional (FMI), lo primero es vigilar la retirada de la política de estímulo de la Fed, que provocó un reflujo de capitales de los mercados emergentes hacia los desarrollados.

En su discurso especial, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, reconoció la volatilidad que generan las retiradas de capital.

Pero garantizó que con las reservas de 376,000 millones de dólares, Brasil puede apoyar a su divisa, el real.

El ministro sudafricano de Finanzas, Pravin Gordhan, declaró que actualmente la economía internacional está en una fase de transición para los emergentes, aunque ello no implicará ningún shock.