Se avecinan cambios en la salud financiera de Chipre, después de que el pasado lunes renunciara el gobernador del banco central del país mediterráneo, a la vez que la Unión Europea (UE) acordara desembolsar los siguientes 236 millones de euros del rescate del país.

Panicos Demetriades, gobernador del banco central de la República de Chipre, presentó su renuncia ayer a la presidencia del país. El presidente chipriota, Nicos Anastasiades, aceptó la dimisión; sin embargo, no se indicaron las razones.

Demetriades, quien fue duramente criticado por su gestión en la crisis financiera del 2013, dejará de ejercer sus funciones el próximo 10 de abril. Antes de cumplir su segundo año de mandato había sido nombrado por un periodo de cinco años.

Paralelamente, los ministros de Economía de la eurozona acordaron el desembolso del siguiente tramo del rescate de 10,000 millones de euros para Chipre, tras constatar que el gobierno de Nicosia cumplió los ajustes exigidos, en particular la nueva ley presupuestaria y sobre privatizaciones.

De los 236 millones de euros pactados, 150 millones serán aportados por el fondo de rescate de la UE a principios de abril, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) desembolsará los otros 86 millones.

El Eurogrupo considera que el rescate chipriota va por el buen camino, como lo demuestra que se haya cumplido con amplio margen el objetivo de déficit del 2013, gracias a una ejecución presupuestaria prudente y a una recesión menos severa de lo esperado.

No obstante, las perspectivas siguen siendo difíciles y mantener la disciplina fiscal sigue siendo necesario (…) (se debe crear) un crecimiento sostenible , refiere la declaración aprobada por el Eurogrupo.

De hecho, la Troika (Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI) espera que la economía chipriota se contraiga este año 4.8% tras la caída de 6% en el 2013. El crecimiento volverá hasta el 2015 con cifra de 1%, revelan.

A futuro, el gobierno de Chipre debe continuar los esfuerzos para aplicar de forma efectiva las reformas planificadas en el sector financiero, incluida la gestión de la morosidad , reclama el Eurogrupo.