El intento de Facebook de llevar las criptomonedas al mercado tradicional, con Libra, chocó el lunes con un mayor escepticismo, cuando un miembro de la junta del Banco Central Europeo (BCE) dijo que esas divisas representan serios riesgos.

Benoît Cœuré dijo a funcionarios de bancos centrales de todo el mundo que la nueva generación de monedas virtuales ha pasado por pocas pruebas y prometió un enfoque regulador duro, lo que se suma a las advertencias de otras autoridades.

Libra es la más conocida de las monedas virtuales respaldadas por activos como depósitos de dinero tradicionales, valores gubernamentales a corto plazo y oro.

El proyecto de Facebook, anunciado en junio, es un intento de alto perfil para atraer criptomonedas al sistema bancario y corporativo, que sus creadores intentaron subvertir.

Una década después de su creación, las monedas digitales, lideradas por bitcoin, siguen siendo un sector en gran medida no regulado, que ofrece a los usuarios una situación cercana al anonimato, y son asociadas por muchas personas con piratas informáticos, robos y actividades ilícitas.

Los comentarios de Cœuré se produjeron durante un evento en el Banco de Pagos Internacionales, en Basilea, donde se reunió el equipo de trabajo sobre divisas del Grupo de los Siete para discutir cuestiones regulatorias planteadas por las nuevas monedas digitales.

“Las monedas virtuales no han sido probadas en gran medida, especialmente en la escala requerida para ejecutar un sistema de pago global.

“Dan lugar a una serie de riesgos graves relacionados con las prioridades de las políticas públicas. El listón para la aprobación regulatoria será alto”, dijo el miembro de la Junta Ejecutiva del BCE, que preside el Comité de Pagos e Infraestructuras de Mercado.

Abogan por desarrollo de una criptomoneda pública

Por otra parte, Francia y Alemania informaron el viernes que la moneda Libra de Facebook representa riesgos para el sector financiero, que podrían provocar que se impida su uso en Europa. Sin embargo, respaldaron el desarrollo de una criptomoneda pública alternativa.

Las monedas virtuales representan riesgos para los consumidores, la estabilidad financiera e incluso para “la soberanía monetaria” de los estados europeos, sostuvieron el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, y su homólogo alemán, Olaf Scholz, en un comunicado conjunto emitido en una reunión en Helsinki.