En el penúltimo mes del año, la confianza de los consumidores mexicanos registró su segundo deterioro mensual consecutivo, divulgó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los datos publicados revelaron que, en noviembre, el Indicador de la Confianza del Consumidor (ICC) retrocedió 0.4 puntos en comparación mensual, su segunda caída consecutiva.

Es la séptima caída que se registra desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia; sin embargo, es la de menor profundidad, en el mes inmediato anterior, por ejemplo, cayó 1.0 puntos.

Con los datos de noviembre, el indicador se ubicó en 43.5 puntos, con lo cual se mantiene en niveles altos. El año pasado, tras saberse los resultados de la elección presidencial, la confianza empezó a aumentar hasta llegar en febrero pasado a su nivel más alto del cual se tiene registro, de 48.6 puntos.

En su comparación anual, la confianza de los mexicanos mejoró en 2.2 puntos.

“(El buen nivel del indicador) contrasta con un entorno de desaceleración económica observado desde el cuarto trimestre del 2018, lo cual ha resultado, entre otras cosas, en un menor ritmo de creación de empleos formales”, consignaron en su análisis estrategas de Banorte.

No obstante, destacaron que esta pérdida parecería estar más que compensada por la recuperación de los salarios reales, los cuales han estado al alza tanto por mayores alzas en términos nominales como por menores niveles de inflación durante el año.

Hacia delante, descartaron que el indicador caiga rápido en los siguientes meses, aun con la caída de la aprobación presidencial.

Expectativas del país y de consumo caen

A detalle, el reporte elaborado por el Inegi en conjunto con el Banco de México mostró que el retroceso en el indicador se debió a caídas registradas en las expectativas económicas sobre el país y de consumo.

Los dos componentes con mayor retroceso en noviembre fueron los que se refieren a la situación económica del país actual, así como la que se espera en los siguientes 12 meses, los cuales cayeron 0.8 puntos.

Después, siguieron las posibilidades de compra de muebles, electrodomésticos, lavadoras, entre otros, las cuales retrocedieron de 0.3 puntos.

Banorte indicó que el retroceso se contuvo, en parte, por las promociones del Buen Fin, el cual parece que tuvo éxito este año de acuerdo con los datos preliminares. “En general, creemos que la creciente incertidumbre sobre las políticas económicas de Estados Unidos y el desencanto político interno, junto con la debilidad continua del mercado laboral continuarán afectando las intenciones de compra en los próximos seis meses”, explicó por su parte Andrés Abadía, economista senior para América Latina de Pantheon Macroeconomics.

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