El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, volvió a avivar este martes la expectativa sobre un recorte de tasas este mes, al destacar que las perspectivas de inflación rondan niveles históricamente bajos.

En un discurso en París, Powell alude a las “crecientes preocupaciones sobre una caída más prolongada de la inflación, por debajo del objetivo de 2 por ciento”.

Economistas e inversionistas están convencidos de que la Fed va a bajar la tasa de referencia en su reunión de política monetaria entre el 30 y 31 de este mes, y Powell ha fortalecido esas creencias al destacar preocupaciones sobre el crecimiento económico y la debilitada inflación.

Ante una continua incertidumbre sobre el crecimiento global en medio de tensiones comerciales, Powell indicará que las expectativas inflacionarias estaban “cerca del piso de sus rangos históricos”.

A pesar de que la Fed confía en que la economía seguirá creciendo, varios funcionarios creen que “la combinación de estos factores fortalece la postura para una política un poco más acomodaticia”.

Powell indicó en su discurso que el banco central estadounidense “actuará según corresponda para sostener la expansión”, que después de una década finalmente está llegando a segmentos marginados de la sociedad estadounidense.

Evans y Kaplan apoyan reducción de tasas

Por su parte, el presidente de la Reserva Federal de Chicago, Charles Evans, expuso el martes que un recorte de tasas de interés de medio punto porcentual en la reunión de julio del banco central podría asegurar que el organismo cumpla antes con su objetivo de inflación.

Evans siente que las tasas deben caer medio punto porcentual para finales de año al menos, pero aseguró que “hay un argumento de que sí creo que se necesitan 50 puntos base antes de finales de año para que avance la inflación”.

Evans destacó que si bien sus motivos para recortar los fondos federales podrían justificar una rebaja mayor, aquellos que ven la medida mayormente como una forma de protegerse contra los riesgos que representa el debilitamiento de la economía global podrían querer un ritmo menor.

“Quienes piensan que esto es más bien una gestión de riesgo —una economía doméstica que enfrenta algo de incertidumbre— podrían argumentar a favor de ir algo más lento”, expresó Evans.

En tanto, Robert Kaplan, presidente de la Reserva Federal de Dallas, dijo que el mejor argumento a favor de una relajación de la política monetaria de Estados Unidos es el escaso diferencial entre las tasas de interés de corto y largo plazo.

Sus comentarios son una señal más de la creciente presión para un recorte de la tasa de interés del banco central de Estados Unidos.

Kaplan manifestó incluso en junio que no estaba listo para recortes de tasas.

Kaplan dijo que los datos económicos de Estados Unidos aún señalan a un crecimiento relativamente sólido, pese al impacto de la tensión comercial, una desaceleración global y el menor efecto del estímulo fiscal del año pasado. Sin embargo, indicó que le preocupan las señales persistentes del mercado de bonos de que las condiciones económicas podrían debilitarse.

“Si es apropiado tomar medidas, el mejor argumento para mí de por qué hacerlo es la forma de la curva (de rendimientos)”, explicó Kaplan a periodistas en Washington, y agregó que también se fijaba en la brecha entre la tasa de referencia de la Fed y las tasas del mercado financiero.