El representante de Japón ante el Banco Mundial, el ministro de Finanzas Taro Aso, evidenció su apoyo a la candidatura estadounidense de David Malpass para dirigir el Banco Mundial, según reportes de la agencia asiática de información Kyodo.

Al confirmarse el anuncio, se fortalecerá la postulación que apenas la semana pasada realizó el presidente Donald Trump, ya que Estados Unidos y Japón son dos de los siete países miembro del organismo con mayor poder de voto.

El Banco Mundial se encuentra en proceso de nominación de candidatos a la presidencia tras la renuncia temprana de Jim Yong Kim; periodo que inició el 7 de febrero y que termina el 14 de marzo. Hasta ahora, sólo hay un aspirante nominado, David Malpass, subsecretario del Tesoro de Estados Unidos, quien representa al país que tiene el mayor poder de voto en la institución, de 15.98 por ciento.

Este voto estadounidense se sumaría al de Japón, que vale 6.89% del total y es el segundo más alto entre los que tienen derecho los demás países.

Las decisiones del Banco Mundial se asumen por votación de los 189 miembros. Sin embargo, cuando Estados Unidos levanta la mano, tiene el mayor peso en las resoluciones, ya que su voto vale, 15.90%, una proporción que está sostenida en la cuota que aporta al organismo, la mayor entre los miembros.

Cuestión de pesos

Los otros siete países que cuentan con un poder de voto único en el Banco Mundial, otorgado por su aportación, son Japón (6.89%); China (4.45%); Alemania; (4.03%); Francia (3.78%); Reino Unido (3.78%), y Rusia (2.79 por ciento).

Los demás países están agrupados en 18 sillas y su voto es consensuado entre los miembros de su equipo.

Por ejemplo, el voto de México pesa 1.69%, pero sus decisiones al interior del banco para apoyar a un aspirante a la presidencia del organismo deben ir consensuadas con su silla, es decir, un grupo de otros siete países donde España es el líder. El grupo es completado por Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Venezuela, y en conjunto, cuentan con un poder de voto de 4.66 por ciento.

Estas proporciones se encuentran fijadas en el Convenio Constitutivo del organismo, donde explican que cada país miembro realiza una aportación económica calculada en función del tamaño de su economía y aportación al PIB mundial. Esta cuota les garantiza un número de votos en cualquier decisión.

El encargado de elegir al director gerente es el directorio ejecutivo, que está integrado por 25 representantes de los países miembro.

Va solo, por ahora

Restan aún 31 días para la nominación de aspirantes, proceso que deberá ser completado si es del interés de algún miembro, antes del 14 de marzo. Pero sólo hay un candidato inscrito por ahora: David Malpass.

Algunos expertos de centros de investigación estadounidenses han confiado en que podría presentarse una oposición en bloque por parte de economías emergentes, que al menos desde el 2003 han clamado por un mayor peso en los organismos multilaterales. Peso que se evidenció durante la crisis mundial del 2008, cuando China comenzó a sostener el desempeño global.

La nominación de Malpass no ha sido bien recibida por las organizaciones no gubernamentales con quienes suele trabajar el Banco Mundial ni por instituciones de análisis.

El presidente de la ONG Inclusive Development International, David Pred, emitió un comunicado donde aseguró que Malpass es una de las últimas personas en las que se podría confiar para presidir el banco, pues fue economista jefe de Bear Stearns, “el banco cuya imprudencia ayudó a destruir la economía mundial en el 2008”.

Su crítica se suma a la de Oxfam Internacional, que la semana pasada expresó su preocupación por tener un proceso de selección transparente y  competitivo entre funcionarios que verdaderamente garanticen que se trata de los mejores candidatos.

Los think tank estadounidenses Brookings Institute y Council on Foreign Relations han comentado de la resistencia mundial sobre la decisión de Estados Unidos para dirigir el banco.

Como se recordará, el Banco Mundial ha tenido hasta ahora 13 presidentes, todos de origen estadounidense, lo que parece confirmar el acuerdo tácito con Europa, donde el organismo es liderado por EU y el Fondo Monetario Internacional, por un europeo.