El Banco de Japón (BoJ, por su sigla en inglés) toma la posta de la política monetaria global con su encuentro de la próxima semana, luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) diera un nuevo impulso al dólar al elevar el costo del dinero y plantear un enfoque algo más estricto para el 2017.

El BoJ dejaría sin cambios sus tasas de interés negativas y la meta para los rendimientos de los bonos gubernamentales a 10 años, de acuerdo con un sondeo de Reuters. Los inversionistas analizarán con cuidado la visión de la economía que ofrecerá el organismo dirigido por el gobernador Haruhiko Kuroda.

La necesidad de un mayor estímulo de parte del BoJ se redujo aún más por el debilitamiento del yen y el alza de los precios de las acciones , dijo Tuyoshi Ueno, economista del Instituto de Investigaciones NLI. Desde el mes pasado, el yen cayó 13.5% y devolvió todo su avance del 2016.

Una mejora en la evaluación de la economía japonesa por parte del BoJ, apoyada en un repunte de las exportaciones por el desplome del yen, podría estabilizar a la moneda en los niveles actuales. Esto ayudaría a contener, al menos por el fin de año, la escalada general de la divisa estadounidense.

Por su parte, la firma Brown Brothers Harriman indicó que más allá del encuentro del BoJ la próxima semana, el calendario (de eventos económicos) es ligero y los mercados están pasando a la modalidad de las fiestas de fin de año . Sin embargo, los inversionistas también observarán a China y su moneda, el yuan, debido a que ésta ha continuado con una racha de pérdidas que le dejó en sus mínimos desde el 2008.

Anteriormente, Kikuo Iwata, vicegobernador del BoJ, aseveraba que la institución no dudará en expandir su estímulo si fuese necesario para sostener el impulso de la economía y para alcanzar su meta de inflación, que es de 2 por ciento.

Iwata también hizo hincapié en la determinación del BoJ de continuar con las enormes compras de bonos del gobierno, incluso bajo un nuevo marco de política que se concentra en las tasas de interés.

Me gustaría enfatizar que el BoJ seguirá expandiendo la base monetaria en el futuro bajo su nuevo marco de política , declaró Iwata en un discurso ante líderes de negocios en Nagasaki, en el sur de Japón.

El BoJ cambió en septiembre su objetivo de política a tasas de interés desde el ritmo de impresión de dinero, después de años de grandes compras de activos que no lograron reactivar a la economía.

En octubre, el banco central postergó el plazo para alcanzar su ambiciosa meta de inflación, debido a un débil consumo y menores costos de las importaciones por la apreciación del yen, que han lastrado el avance de los precios.