De enero a noviembre, los ingresos que se obtuvieron por el cobro de impuestos en la gasolina y el diesel fueron por 263,545 millones de pesos, un crecimiento real de 29.3% con respecto a lo que se obtuvo en el mismo periodo del 2015.

Esta recaudación representó 1.4% del Producto Interno Bruto (PIB), y es la más alta que haya obtenido el gobierno federal desde 1990 desde donde se tiene registro y considerando sólo los primeros 11 meses de cada año de acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

La recaudación que se obtuvo de enero a noviembre superó las expectativas de la dependencia sobre los ingresos de todo el 2016. Por este gravamen se esperaba obtener recursos por 209,386 millones de pesos, y entraron recursos adicionales por 54,159 millones de pesos.

Adrián García, investigador de ingresos del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), explicó que lo anterior se debió principalmente a que, durante el 2016, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a este combustible representó alrededor de 26% de los precios en los que se vende al consumidor, y como los precios se fueron incrementando conforme a la banda de precios, el erario público obtenía más recursos.

Es decir, la Magna costó 13.16 pesos el litro en enero del 2015, de ese monto 4.14 pesos se obtenía del cobro de impuestos; para diciembre, cuando el precio se ubicó en 13.98 pesos el litro, 4.95 pesos eran del IEPS y del Impuesto al Valor Agregado, con lo que la recaudación se incrementó, según datos del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados.

García refirió que, con la reforma energética, el impuesto a combustibles dejó de ser variable para ser fijo, por lo que los usuarios pagaron el mismo impuesto cada vez que consumían un litro de gasolina o diesel; lo mismo sucederá para este año con la liberación de los precios de la gasolina y el diesel. Lo que podría modificarse son las cuotas complementarias de los gravámenes.

Así, el gobierno federal estima obtener una recaudación total de 284,432 millones de pesos por el IEPS a gasolina y diesel, 36% más de lo que se estimó en la ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal del 2016.

Petróleo, se recupera

Los ingresos petroleros del país reflejaron una ligera recuperación de 0.2%, para ingresar 747,012 millones de pesos, esto en gran medida a que los precios del petróleo a nivel internacional se han recuperado. La mezcla mexicana de exportación a noviembre presentaba un incremento de 49.58%, frente al cierre del 2015.

Sin cambios habría ?más recortes al gasto

El secretario de Hacienda, José Antonio Meade, justificó que, si México no hubiera adelantado la liberación de los precios de los combustibles, el gobierno federal tendría que seguir subsidiando este gasto, lo que significaría disminuir los recursos a programas sociales que benefician a varios mexicanos.

En cuanto al impacto inflacionario que podría representar el incremento de la gasolina, añadió que el Banco de México espera un impacto transitorio que en el tiempo se vaya diluyendo, pues mientras suban o bajen los precios del petróleo a nivel internacional, irá cambiando el precio de los combustibles.

Lo que está pasando es que el costo del principal insumo de la gasolina, que es el petróleo, se incrementó y eso influye en el costo de las gasolinas; la alternativa entonces era: si queríamos nosotros mantener el precio artificialmente bajo, de dónde sacábamos el dinero. Y hay solamente tres fuentes para hacerlo: o nos endeudábamos, que ya no es conveniente, ni siquiera posible; o subíamos otros impuestos, que tampoco pensábamos que fuera una alternativa viable; o reducíamos el gasto declaró.