El Buen Fin le dio un respiro a la inflación en la primera mitad de noviembre, de acuerdo con analistas, ello tras desacelerarse a 3.43% anual, su menor nivel desde la primera quincena de junio, cuando el dato fue de 3.17 por ciento.

En comparación con la quincena previa, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un avance de 0.04%, la inflación más baja para un periodo similar en la historia, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El dato anual de noviembre quedó por debajo del pronóstico de 13 especialistas consultados por Reuters, los cuales, si bien esperaban una desaceleración en la inflación por las ofertas y descuentos de El Buen Fin, preveían una inflación de 3.63 por ciento.

Este año el llamado “fin de semana más largo” se llevó a cabo del 9 al 20 de noviembre, con lo que se tuvo una mayor duración de las ofertas y descuentos en tiendas que en años pasados para evitar las conglomeraciones en tiendas y plazas ante la pandemia de Covid-19, además de ayudar a reactivar la economía.

“En particular este noviembre, la inflación podría verse menos presionada en comparación con otros años debido a la extensión del Buen Fin, el cual tuvo una duración de 12 días en lugar de los usuales cuatro días, abarcando también parte de la segunda quincena de noviembre”, planteó Banco Base.

Por su parte, Alejandro Saldaña, analista de Ve por Más (Bx+), previó que este efecto se revierta tras la campaña de El Buen Fin, ya que con ello se terminarían las disminuciones en los precios.

Margen limitado

El dato anual de la inflación también significó el regreso de este índice al rango objetivo del Banco de México de 3% +/- 1 punto porcentual, ello tras dos quincenas consecutivas de ubicarse en 4.09 por ciento.

Sin embargo, analistas coincidieron en que existe un margen limitado para que el banco central realice más cambios en su política monetaria. En este sentido, estrategas de Banorte esperan que Banxico mantenga su tasa en 4.25% en lo que resta del año.

“Sin embargo, prevemos que la inflación general se mantenga alrededor de los niveles actuales al cierre del año, dado un entorno de debilidad económica, menor depreciación cambiaria y bajos precios del petróleo. Lo anterior, también estará sujeto a que se disipen las restricciones en la proveeduría de bienes y servicios, y las distorsiones en los patrones de consumo, lo que dependerá de la evolución del virus y las medidas para contener su propagación, por lo que el reciente rebrote es un riesgo sobre el panorama; por otro lado, para que la inflación se mantenga contenida, también sería necesario que los precios internacionales del petróleo y los de productos agropecuarios se mantengan relativamente estables”, explicó Alejandro Saldaña.

 

Menos presión generalizada

Al interior del reporte del Inegi se observó que la desaceleración de la inflación se debió a una menor presión de sus dos índices, el subyacente y el no subyacente.

Respecto al primero, el cual elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles, se observó una tasa anual de 3.68%, desde el dato de 3.96% de la quincena previa. Esto se debió al incremento de 5.00% en los precios de las mercancías, así como de un aumento de 2.25% en los servicios.

Gabriela Siller, de Banco Base, recordó que con el Buen Fin extendiéndose a la primera quincena de noviembre, a diferencia de otros años, se tuvo un impacto en los precios de las mercancías no alimenticias.

En este sentido, los precios que más bajaron fueron los relacionados a los trajes para hombre, con una disminución de 12.46% anual; las camisas para hombres, con 4.68%; otras prendas de vestir para hombre, con 4.5%; películas y música, con una disminución de 3.62%, así como zapatos para mujeres, con 3.55%, entre otras mercancías que bajaron de precio en la quincena como ropa para mujeres y niños, aparatos eléctricos y bolsos.

En el caso de la inflación no subyacente, esta se ubicó en 2.67% anual. A detalle, el rubro de agropecuarios mostró una tasa de 7.62% – explicada por los incrementos de 10.99% en los precios de las frutas y verduras –, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno mostraron una disminución de precios de 0.85% anual.

ana.martinez@eleconomista.mx