La tasa de inflación anual creció tres décimas tanto en la zona euro a 1.6%, como en el conjunto de la Unión Europea (UE) a 2%, en abril con respecto a marzo, lo que representó la mayor alza de los precios en dos años, según los datos publicados por la oficina de estadística comunitaria Eurostat.

En comparación con marzo, la mayoría de los países de la UE registró en abril un crecimiento de su tasa de inflación; sólo se mantuvo estable en uno y cayó en tres.

Los registros más bajos se dieron en Grecia (-1.1%), Portugal (-0.1%) y Malta (0.1 por ciento).

Por otro lado, Hungría (5.2%), Polonia (5.1%) y Luxemburgo (3.3%) anotaron las tasas más altas.

La energía fue, por mucho, el principal contribuyente al aumento general de precios, con un alza de 10.4% anual, frente a 0.9% de los servicios y 0.6% de la categoría de alimentos, alcohol y tabaco.

Excluyendo la energía y los productos alimenticios no elaborados, las dos categorías más volátiles, la tasa de inflación en los 19 países que han adoptado la moneda única fue de 0.8% en comparación con abril del 2020.

Por su parte, la tasa anual de inflación subyacente, que excluye el efecto de los precios de la energía y los alimentos, por ser los más volátiles, se situó en 0.8% en abril, dos décimas menos que en marzo.

Inflación inglesa se duplica

Por otro lado, la tasa anual de inflación en el Reino Unido se duplicó durante abril, registrando 1.5%, esto se debió al aumento en los precios de los energéticos,  anunció la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, por su sigla en inglés).

El aumento en los precios al consumidor coincidió con las expectativas de los economistas y del Banco de Inglaterra (BoE), quienes ven el movimiento como un paso en el camino hacia una inflación que supere el objetivo de 2% para fin de año.

Las cifras oficiales también mostraron que la tasa de inflación se mantuvo “baja” debido a la tasa temporal de 5% del Impuesto al Valor Agregado sobre la hospitalidad, que durará hasta fines de septiembre.

Si los impuestos estuvieran en sus niveles normales, la inflación habría aumentado a 3.2%, la tasa más alta en nueve años.