El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos se situó el pasado mes de diciembre en 2.3%, con un incremento de 2 décimas en comparación con la lectura registrada en noviembre, según los datos que ha publicado este martes el Departamento de Trabajo del país norteamericano.

La aceleración en el alza de los precios reflejó un incremento más acusado de los precios de la energía, que ascendieron 3.4%, frente a la contracción de 6 décimas de noviembre. Los precios energéticos no crecían a este ritmo desde octubre del 2018. En sentido contrario, los precios de los alimentos registraron un avance de 1.8%, lo que equivale a un alza de 2 décimas menos que el mes precedente. Sin tener en cuenta el impacto de los precios de la energía y de los alimentos, la tasa de inflación subyacente se situó en diciembre en 2.3%, el mismo dato que el registrado en el mes anterior.

En términos mensuales, la tasa de inflación creció 0.2% en el último mes del año, frente al incremento de 3 décimas de noviembre. Por otro lado, la economía de Estados Unidos registró en noviembre una inflación interanual de 2.1 %, la mayor cifra en un año, superando así la meta de la Reserva Federal (Fed), después de que el IPC aumentara 3 décimas en ese mes. La inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y alimentos debido a su mayor volatilidad, ascendió 0.2 % el mes pasado, y comparado con noviembre del 2018 se mantuvo en 2.3 por ciento.

La inflación continúa en niveles sanos, a pesar del bajo desempleo .