Si la inflación va consistentemente por arriba de la proyección estimada por Banco de México, “vamos a tener que reaccionar en una forma consistente”, observó el subgobernador Jonathan Heath.

La decisión de subir la tasa de interés o la velocidad del aumento, dependerá de la evolución de cinco datos: De la inflación de octubre, de cómo discrepará la variación de los precios respecto de la proyección estimada por Banco de México (actualmente en 6.2%), de la trayectoria que seguirá la inflación subyacente, de las expectativas del mercado y de la recuperación económica. Sin la evolución de estos datos no se puede anticipar cuál será el movimiento, afirmó.

En conferencia de prensa al término de la presentación del libro “Lecturas en lo que indican los indicadores”, donde fue coordinador y autor de una de las 36 lecturas, explicó que a él le preocupa más la tendencia que trae la inflación subyacente, que “es la parte medular del consumo cotidiano de los hogares”.

Llevamos ocho meses con una inflación arriba del objetivo. “Pero a mí me preocupa mas la tendencia al alza de la inflación subyacente que lleva 11 meses al alza (...) pues guarda 70% de lo que consumimos y es parte medular del consumo cotidiano de los hogares”.

“Tal como lo dijo Javier Salas (ex Director de medición de precios, salarios y productividad en Banxico entre 1999 y 2010), la inflación es una enfermedad social y pega todos. Motiva la pérdida del poder adquisitivo de los más necesitados y se debe combatir de forma consistente”.

 

Inflación pandémica

El banquero central consideró que el cambio en los patrones de consumo que trajo la pandemia y que se está reflejando en la inflación se revertirá conforme se normalice la actividad económica. Es lo que los estudiosos como él, identifican como “Inflación Pandémica”.

El 2020 fue un año excepcional y 2021 trae aún algo de eso, admitió. Pero en 2023 y 2024 regresaremos a un nivel más normal de consumo y será un reto para el Inegi lograr que el indicador de inflación y los ponderadores no reflejen en el futuro un patrón temporal de la pandemia.

Durante la presentación del libro, donde participó el gobernador de Banco de México, Alejandro Díaz de León. también es autor de una de las lecturas, el subgobernador afirmó que el mayor capital del Banco de México no son sus reservas internacionales, sino su capital humano. Para ilustrarlo, detalló que 19 de las 32 lecturas que integran al libro, son de funcionarios y ex funcionarios del banco central.

Información y comunicación, claves

El Gobernador Díaz de León, que dejará el cargo en diciembre próximo, explicó al presentar el libro que mientras la información sea dirigida a más audiencias, cualquier ciudadano tendrá los elementos para tomar mejores decisiones.

En eso consiste el servicio, refirió. En otorgar la mejor información para los especialistas que cotidianamente utilizan la información estadística, como a los ciudadanos que acuden esporádicamente a revisar los indicadores.  La información estadística es un instrumento útil para la toma de decisiones y contribuirá a un futuro más prospero para el país, y su entendimiento es una de las mayores aportaciones de esta obra, afirmó.

En la presentación del libro también participó el Presidente del Inegi, Julio Santaella, quien comentó que el uso de la información estadística ayuda a fomentar la cultura del conocimiento y lo que pasa en el país.

“Los indicadores no son estáticos. La realidad económica cambia y se deben adecuar a los tiempos, porque es base para las políticas públicas”, sostuvo.

La obra de tres tomos que coordinó el Subgobernador Heath, se encuentra disponible de manera gratuita en la página del Inegi y también estará disponible a la venta en forma física, en las tiendas del Museo Interactivo de Economía (MIDE) y en la del Museo del Banco de México.

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