La inflación británica cedió inesperadamente en mayo a su punto más bajo en dos años y medio debido a una moderación en el alza de precios de los alimentos y combustibles, fortaleciendo la posibilidad de que el Banco de Inglaterra decrete más estímulo mientras la economía siente los efectos de la crisis de deuda del euro.

Gran Bretaña ingresó a su segunda recesión desde la crisis financiera del 2007-2009 a inicios de año, y las señales de que la crisis de la zona euro empeoraba llevaron la semana pasada a las autoridades a anunciar un plan para inundar el sistema financiero del país con miles de millones de libras esterlinas, a fin de incentivar una recuperación.

Además, el gobernador del Banco de Inglaterra (BoE por su sigla en inglés), Mervyn King, dejó entrever que más alivio cuantitativo podría ser una opción, y las posibilidades de que el programa sea retomado el próximo mes han subido tras las cifras de inflación oficiales del martes.

La Oficina Nacional de Estadísticas dijo que la inflación de precios al consumidor se desaceleró a un 2.8% en el año desde el 3.0% de abril, en contra de las previsiones de economistas de una lectura sin cambios.

Las declaraciones de King la semana pasada indicaron que pronto vendrá más alivio cuantitativo y estas cifras podrían ayudar a influir sobre los miembros más dubitativos para que voten por más estímulo", dijo Vicky Redwood, economista de Cappital Economics.

La libra esterlina se debilitó contra el euro y los bonos gubernamentales británicos subieron brevemente tras la publicación del dato.

La inflación británica ha estado por sobre la meta del 2% establecida por el BoE desde diciembre del 2009 y su lenta caída este año ha hecho que algunos funcionarios del banco central sean renuentes a inyectar más dinero a la economía, pese a las señales de que la recuperación se estancó.

Entre abril y mayo, el promedio de precios al consumidor cayó un 0.1%, su primer descenso entre esos dos meses desde que comenzó a tomarse el registro en 1996.

"(Esto) es una buena noticia y entrega algo de apoyo bienvenido para los presupuestos familiares", dijo un portavoz del ministerio de Finanzas.

El BoE ha culpado a la alta inflación por el lento gasto de los consumidores, que representa un 60% del producto interno bruto británico, y una previsión de una caída en la inflación es una de las razones por las que calcula un aumento del crecimiento en lo que queda del año.

El banco central pronosticó en mayo que la inflación podría seguir por sobre la meta hasta el segundo semestre del próximo año, antes de caer a un 1.6% en el plazo de dos años.

La mayor contribución a la caída de mayo en la tasa anual de inflación provino de un aumento anual menor en el costo del combustible para motores, su alza más pequeña desde octubre del 2009, mientras los precios del petróleo caían ante la debilidad económica global.

Otro contrapeso fue la menor inflación de los alimentos -particularmente las uvas, bananas y melocotones- mientras que las alzas en las tarifas aéreas debido a las festividades de Pascua crearon la mayor presión alcista.

RDS