En el último tramo del año pasado, la actividad económica agregada prolongó su estancia en fase de recesión. Así lo mostró el indicador coincidente, que cayó 0.01 puntos mensuales durante noviembre del 2013, de acuerdo con el Sistema de Indicadores Cíclicos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Con estas nuevas cifras, según el instituto, este indicador mejoró su desempeño con relación a lo publicado el mes anterior (para octubre, cambió de 99.84 a 99.8 puntos).

Pese a esta mejora, el coincidente, que sigue el comportamiento económico del país, registró un valor de 99.87 puntos, que representó 18 meses consecutivos con números rojos y siete meses por debajo de su tendencia de largo plazo (100 puntos).

Los resultados anteriores podrían indicar que la economía mexicana entró en recesión, pero si se compara con años anteriores como el 2009 o 1995 la caída es moderada. Es decir, aún no se confirma un punto de giro que defina un estado económico de tal magnitud, aseveró Eduardo González, coordinador de Estudios Económicos de Grupo Financiero Banamex.

Sobre sus componentes cíclicos, después de 17 descensos al hilo la actividad industrial terminó sin cambio para noviembre, por lo que se situó entre su fase de recesión y de recuperación.

La tendencia negativa se extendió en las importaciones totales y en la actividad económica mensual, con caídas de 0.16 y 0.01 puntos, respectivamente, y por consiguiente se colocaron en fase recesiva.

Por su parte, el número de asegurados permanentes en el ?IMSS se posicionó en su fase de desaceleración. En sentido contrario se comportaron las ventas netas al por menor en los establecimientos comerciales y la tasa de desocupación urbana, al instalarse en su fase expansiva.

Sin embargo, el especialista aseguró que existe una contradicción en estos resultados. Por un lado está el IGAE, que muestra una ligera recuperación en cifras desestacionalizadas, mientras los indicadores cíclicos marcan recesión. Lo anterior se debe al método de construcción del INEGI, que considera la metodología de la OCDE como la más oportuna para reconocer ciclos económicos.

El indicador adelantado, que revela de forma anticipada la trayectoria del coincidente, ostentó para diciembre un valor de 100.02 puntos y un aumento en términos mensuales de 0.11 puntos (cifra oportuna).

Dentro de sus componentes destaca la fase recesiva de las exportaciones no petroleras.

rodrigo.rosales@eleconomista.mx