México ya cuenta con dos fábricas de billetes que garantizan el abasto y satisfacción de la demanda de efectivo, lo que le permite una mejor administración de riesgos, informó el Banco de México (Banxico).

Se trata de la ubicada en la Colonia Legaria, que ha operado desde diciembre de 1969, y la que fue inaugurada el 7 de noviembre, por el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, y los cuatro subgobernadores de la Junta de Gobierno: Irene Espinosa, Javier Guzmán, Roberto del Cueto y Manuel Ramos Francia.

Tal como lo explicó el año pasado a El Economista el director de Emisión del Banco de México, quien también funge como cajero principal y es director de Fábrica de Billetes, Alejandro Alegre, la nueva fábrica se echó a andar pensando en mitigar riesgos de concentrar la producción nacional de billetes en un solo sitio.

“En prevención de un sismo mayor (a los que se presentaron en septiembre del año pasado), un incendio, un acto terrorista, una epidemia, una inundación, ya que la fábrica de billetes se encuentra en el lecho del Río San Joaquín, es que se pensó en contar con una adicional que, desde otro punto del país, pueda garantizar la circulación de efectivo”, argumentó.

La construcción de la nueva fábrica de billetes se planeó desde el 2011 y la edificación inició en el 2015.

En un comunicado, el banco central estimó que se han invertido en la construcción de la misma unos 3,363 millones de pesos, de los que 1,140 se utilizaron para comprar el terreno y construir el edificio, mientras que el resto, unos 2,496 millones, se ha dirigido al pago del equipo y puesta en marcha.

La decisión de ubicarla en la zona metropolitana de Jalisco fue asumida tras diversos análisis que tomaron en cuenta la dotación de infraestructura de comunicaciones, las complementariedades que se podrían crear con la Caja Regional del banco central en la entidad, así como la posición geográfica.

El banco central explicó que una tercera parte de la producción nacional de billetes, abarcando todas las denominaciones, será producida en la nueva fábrica y por ello se hará más eficiente su producción y distribución.