El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Arturo Herrera, informó que el miércoles pasado se inició la contratación de un bono catastrófico para blindar las finanzas públicas ante los costos que se puedan generar por fenómenos naturales como sismos y huracanes.

En su cuenta de Twitter, el funcionario indicó que, en las próximas semanas, se realizará el cierre de esta operación por un monto aproximado de 425 millones de dólares, que equivalen a cerca de 8,000 millones de pesos.

“Estos bonos se detonan cuando ocurren desastres naturales, como los sismos del 2017 o los huracanes Gilberto o Paulina (...) Esperamos que estos eventos no sucedan, pero estaremos preparados en caso de que ocurran”, expresó Herrera en la red social, sin aclarar la cobertura y las condiciones para la activación del bono.

Herrera comentó que el bono catastrófico funciona como una especie de seguro: “Los recursos se aplican a la atención inmediata de la población afectada y a la reconstrucción de la infraestructura física del gobierno (federal), estatal y municipal, así como de vivienda en zonas de alto riesgo”.

En noviembre del 2017, el gobierno de Enrique Peña Nieto obtuvo una indemnización de 150 millones de dólares por la cobertura del bono catastrófico. Dicho bono se renovó por 260 millones de dólares y concluyó su contrato el 7 de febrero del 2020. Aquí se amplió la cobertura y las condiciones para su activación como efecto de los daños que generaron los sismos de septiembre del 2017.

Dividido en dos partes

La cobertura del bono anterior consistió en dos partes. Por un lado, 100 millones de dólares se activarían si se registraban sismos de intensidad moderada (desde 7.0 grados en el centro del país), y por el otro, se activarían 160 millones de dólares del bono con sismos más intensos (desde 7.4 en el centro del país).

Con respecto a sismos con epicentro en las costas del país, la cobertura se activaría con sismos de magnitud de 7.9 grados o mayores. “Ambos bonos se adicionan, por lo que, en caso de que se presente un sismo de gran intensidad, los montos máximos de recuperación podrán ascender hasta 260 millones de dólares”.

Ese bono catastrófico se diseñó en conjunto con los miembros de la Alianza Pacífico, conformada por México, Chile, Colombia y Perú.

“Los recursos de la cobertura potencian los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) que son utilizados para dar atención a situaciones de emergencia y reconstrucción o restitución de los daños de desastres naturales en infraestructura pública federal o local y viviendas en situación de pobreza”, se expuso en aquella ocasión.

El pago de indemnizaciones de estos bonos al Fonden se activa con base en los parámetros de intensidad, ubicación y profundidad del epicentro, verificados por una agencia internacional independiente, sin necesidad de requerir la valuación de daños para determinar el monto a indemnizar.

La sexta renovación

  • Hacienda contratará bono catastrófico por una cobertura de 425 millones de dólares.
  • Sería la sexta renovación de dicho bono que es emitido por el Banco Mundial.
  • En el 2017, el bono se activó y entregó al gobierno una indemnización de 150 mdd.
  • El bono catastrófico y los recursos del Fonden ayudan a hacer frente ante posibles desastres naturales, como sismos y huracanes.

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