La tragedia griega apenas comienza. Los atenienses que quisieran tomar una cerveza o degustar una comida, después de conocer las nuevas disposiciones, tendrán un trago amargo.

Y es que los legisladores aprobaron, por mayoría, que quieren la ayuda del exterior, lo que implica que cada uno de los contribuyentes pondrá dinero de su bolsillo para pagar el préstamo.

Los incrementos se aplicarían sobre algunos bienes duraderos, mientras que los bares y restaurantes estarían obligados a incrementar el IVA en 10 puntos porcentuales, de 13 a 23 por ciento.

Además, el Estado griego recaudaría 1,300 millones de euros, derivados del impuesto solidario que tendrán que pagar los que más ganan. Antes estaban exentos del pago de ciertos impuestos los salarios que ascendían a los 12,000 euros, ahora el techo serán los 8,000 euros.

Según los medios helénicos, la inminente aplicación de este nuevo y riguroso plan supone una carga extra para los hogares griegos de 2,795 euros anuales, cantidad que equivale a los ingresos mensuales de una familia promedio en el país.

Algunos periódicos de Grecia enlistan otros cambios importantes. Uno se refiere a la relación de los niños con la cantidad de ingresos libres de impuestos, o sea, entre más hijos tenga el contribuyente, será mayor lo que aporte al fisco.

Además, se anunció que 25% de los trabajadores al servicio del Estado serán despedidos, que de cada 10 jubilados únicamente una plaza será cubierta. Aquellos que tengan alberca o un bote también tendrán que poner su parte para pagar la deuda.

Con la aprobación del paquete de ajustes fiscales, el país helénico se perfila, en el corto plazo, a recibir el desembolso de 12,000 millones de euros, es decir, el quinto tramo del rescate de 110,000 millones aprobado por los prestamistas en mayo del 2010.

El programa fiscal, que tiene muy contento a sus socios europeos, contempla que el país obtenga 28,400 millones de euros por recortes de gastos y alzas de impuestos durante los próximos cinco años. Por lo pronto, algunas fuentes europeas estiman que los impuestos aumentarían 2,300 millones este mismo año y 3,380 millones en el 2012.

LAS PRIVATIZACIONES

El gobierno indicó que también pondrá de su parte para tratar de tapar el enorme hueco financiero que tiene. Prevé obtener 50,000 millones de la moneda europea por privatizaciones. El Ejecutivo griego apuesta a ganar 15,000 millones de euros con la privatización de empresas públicas en los dos siguientes años y 35,000 millones hasta el 2105.

El primer ministro, Giorgos Papandreou, pondrá un letrero de se vende en la playa y la refinería de sal Anavyssos.­ Además, en la barata de activos del gobierno se incluirán la lotería estatal, el servicio de correos, una mina y una fábrica de municiones, entre otros.

Adicionalmente se comercializarán hipódromos, un operador de telecomunicaciones, acciones de bancos, cientos de kilómetros de carreteras, el aeropuerto Hellinikon, que no se ha usado por años, pero que está cerca de Atenas y junto al mar.

En este sentido, las privatizaciones de las empresas operadoras de los puertos de El Piero y Salónica suenan muy probables.

Incluso algunos medios internacionales han asegurado que la presión de la troika (UE, FMI y BCE) ha llevado al gobierno griego a considerar la venta del Aeropuerto Internacional de Atenas y el Casino de Mont Parnes, entre otras.

Con el aumento de la presión fiscal y la venta de activos estatales -de telefonía, servicio postal, juegos de azar, electricidad y puertos marítimos y aéreos-, el endeudado país europeo vaticina ingresar, por lo menos, 78,400 millones hasta el citado año.

PARLAMENTO DICE SÍ

El Parlamento de Grecia votó en favor del impopular plan de austeridad, con lo que allanó el camino para una siguiente ronda de préstamos que le evitaría caer el mes próximo en un devastador cese de pagos de su deuda.

El proyecto fue respaldado por la mayoría de los 300 miembros del consejo de helenos: con 155 legisladores a favor y 138 en contra. (Con información de Agencias.)