Roma.- El primer ministro de Grecia, Georges Papandreu, anunció hoy que este jueves formará un nuevo gobierno y pedirá un voto de confianza al Parlamento, tras las masivas manifestaciones contra el plan de austeridad.

Los planes fueron anunciados por Papandreu en un discurso a la nación transmitido la noche de este miércoles por la televisión estatal, con el cual concluyó un día de intensa especulación política referente a que podría considerar un acuerdo de poder compartido.

El país está experimentando momentos cruciales, debemos salvaguardar el futuro de Grecia con responsabilidad nacional, manejando la actual crisis con determinación", sostuvo el jefe de gobierno, de acuerdo con despachos de la agencia local de noticias ANA.

Papandreu dijo haber recibido la responsabilidad del gobierno cuando el país ya estaba al borde de la bancarrota, pero que "con esmero" ha intentado rescatar al país en los últimos 20 meses, tarea que ha requerido de cambios importantes.

Salvar al país requiere de "un esfuerzo nacional común, no partidario", afirmó y refirió que por ello presentó ofertas de cooperación a los líderes de los partidos de oposición a fin de alcanzar consenso.

En ese sentido, lamentó que el principal opositor Partido de la Democracia haya rehusado a sumarse -en términos de responsabilidad política y nacional- a los esfuerzos, pese a la inestabilidad del país, originada por la deuda pública.

El primer ministro griego garantizó sin embargo que continuará la lucha, junto con el Parlamento y con el pueblo griego, para lo cual "formaré un nuevo gobierno mañana y pediré inmediatamente un voto de confianza al Parlamento".

Papandreu empuja un nuevo plan de austeridad que contempla severos recortes al gasto público para que sea aprobado antes de que termine este mes, a fin de asegurar ayuda adicional por parte de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

De este modo, evitaría la cesación de pagos luego de que Grecia quedara corto con su primer plan de rescate de 110,000 millones de euros (158.100 millones de dólares).

GRIEGOS TOMAN LAS CALLES

Miles de griegos salieron a las calles el miércoles a protestar contra un nuevo plan de ajuste, mientras los funcionarios europeos dijeron que un segundo rescate para el país podría demorarse hasta el próximo mes.

Mientras los trabajadores helenos se plegaban a un paro nacional, miles de manifestantes -algunos gritando "¡Ladrones, traidores! ¿Dónde se fue el dinero?"- se acercaban al Parlamento para tratar de evitar que los legisladores aprueben más alzas de impuestos, recortes de gastos y privatizaciones.

Alrededor de 1,500 policías cercaron el centro de Atenas e instalaron barreras de metal de dos metros para proteger a los parlamentarios, apoyados por carros lanzaagua.

Miles de activistas y sindicalistas se reunieron en la plaza Syntagma, sobre las escaleras de ingreso al Parlamento, para tratar de impedir que los legisladores entren a debatir el paquete en una comisión. Se espera la aprobación del plan para fines de este mes.

Se escuchaba la explosión de granadas y había densas columnas de humo producto del incendio de cestos de basura, mientras la policía respondía con gases lacrimógenos frente a jóvenes que reaccionaban arrojando piedras.

"Los queremos afuera. Obviamente estas medidas no nos van a sacar de la crisis", dijo Antony Vatselas, un ingeniero mecánico de 28 años visiblemente afectado por los gases lacrimógenos.

Un grupo arrojó bombas molotov y se enfrentó con la policía en edificios donde funciona el Ministerio de Finanzas, también en las inmediaciones de la plaza.

NEGOCIACIONES EN BRUSELAS

La Comisión Europea dijo que aún espera que Grecia reciba la ayuda de 12,000 millones de euros que necesita el próximo mes para pagar deuda.

"Estamos en un momento históricamente crucial", declaró Papandreou.

En Bruselas, los ministros de Finanzas de la zona euro debatieron hasta altas horas de la noche sobre la manera en que los tenedores privados de bonos compartirán el costo de un segundo rescate en dos años, sin generar una conmoción mayor en los mercados financieros.

Las autoridades apuntan a firmar un acuerdo en una cumbre de la Unión Europea el 23 y 24 de junio, y se reunirán de nuevo el domingo en la tarde en Luxemburgo.

Pero el ministro de Finanzas de Eslovaquia, Ivan Miklos, dijo el miércoles que ese acuerdo podría posponerse para el 11 de julio.

En medio de los riesgos de contagio de la crisis griega, las acciones en los principales bancos franceses se hundieron luego de que la agencia Moody's dijera que podría degradarlos debido a su exposición a la endeudada economía helena.

Las acciones bancarias griegas se desplomaban un 7% por la incertidumbre política.

El Gobierno francés intentó desviar la presión del mercado al resaltar que los bancos alemanes estaban más expuestos.

"Los bancos franceses están expuestos a Grecia (...) (pero) menos expuestos que el sector bancario alemán, por ejemplo", dijo el secretario de Estado para Asuntos Europeos, Laurent Wauquiez.

OPCIONES DE RIESGO

Sin embargo, las cifras del Banco de Pagos Internacionales demostraron que Francia tiene la exposición neta general más alta a Grecia con 65,000 millones de dólares, comparada con los 40,000 millones de Alemania y 41,000 millones de Estados Unidos.

Un documento de trabajo filtrado de la Comisión Europea sobre las opciones para la participación del sector privado, publicado por el Financial Times, mostró la dificultad que enfrentan los ministros de la zona euro para evitar un estrago en el mercado.

Una reprogramación voluntaria de los bonos por vencer, apoyada por Francia y el Banco Central Europeo, t iene el riesgo de causar una rebaja de calificación a Grecia y generar un contagio más amplio, pero sería imposible cuantificar la contribución del sector privado con antelación.

Eso implica que l os prestamistas oficiales tendrían que ofrecer más de los 120,000 millones de euros requeridos de financiamiento, de los cuales 30,000 millones se espera que vengan por las privatizaciones.

Sin embargo, las agencias calificadoras han advertido que podrían definir incluso un canje de deuda claramente voluntario como un "default selectivo", dado lo difícil de creer que un inversor racional siga expuesto a Grecia sin coacción.

Un canje de bonos que otorgue siete años más de plazo, apoyado por Alemania y Holanda, recaudaría la mayoría del dinero pero acarrearía un riesgo más alto de contagio ya que los inversionistas en otros bonos soberanos tomarían acciones preventivas para evitar medidas similares en otro lado, dijo el diario.

Una opción media de un refinanciamiento voluntario con algunos incentivos positivos limitados podría generar una participación más amplia y haría posible estimar la contribución del sector privado con antelación, pero elevaría el riesgo de una rebaja de calificación de Grecia y de un contagio.

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