El presidente de la Reserva Federal (Fed) de Dallas, Robert Kaplan, planteó la posibilidad de un preocupante aumento de las expectativas de inflación en Estados Unidos (EU), ya que los desequilibrios entre la oferta y la demanda de mano de obra y bienes está presionando al alza los precios.

La mayoría de los responsables de la política monetaria del banco central de EU consideran que la presión al alza es transitoria, ya que esperan que las cadenas de suministro acaben poniéndose al día con el auge de la demanda, que un mayor número de trabajadores vuelva a la fuerza laboral por la vacunación y la reapertura de escuelas y guarderías.

El impulso del gasto que contribuye al alza de los precios disminuirá, según ellos, una vez que los ahorros adicionales se hayan agotado y los cheques del gobierno se hayan gastado. Los desequilibrios también se reducirán, impidiendo un cambio permanente al alza en la percepción de la inflación por parte de las empresas y los hogares.

Cuellos de botella

“Lo que no se sabe es, dependiendo de cuánto tiempo pase, si eso empieza a incrustarse en las expectativas de inflación, y preocupa que las expectativas de inflación empiecen a ser más elevadas, y entonces se están elevando a un nivel que no es consistente con anclarlas en 2% (...) Esa es la parte que me preocupa: esto es un riesgo para mí”, comentó Kaplan en la Universidad de Texas en Austin.

Y es una razón más para que Kaplan pida a sus colegas de la Fed que “más pronto que tarde” discutan la reducción del programa de compra de bonos del banco central, a medida que la pandemia esté más controlada y la economía avance hacia sus objetivos de pleno empleo e inflación de 2 por ciento.

Kaplan agregó que los contactos en sectores afectados por la escasez mundial de semiconductores, por ejemplo, le han dicho que ahora podría llevar hasta dos años resolver el problema.

La obstrucción de las cadenas de suministro de chips provocó un aumento récord de los precios de los automóviles y camionetas usadas el mes pasado. Y no se trata sólo de los microprocesadores, dijo Kaplan: no está claro cuánto tiempo pueden durar los cuellos de botella en muchas industrias.