La Junta de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la asignación general de Derechos Especiales de Giro (DEG) equivalente a 650,000 millones de dólares para todos sus países miembros.

Se trata de una transferencia histórica que hará el organismo a todos los 190 países miembros, que no tendrá costo para los beneficiados pues no se trata de un préstamo y que tiene por objetivo otorgarles recursos que les permitan apuntalar su liquidez.

En un comunicado, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva explicó que el objetivo de esta decisión promovida en el marco de la crisis mundial por el Covid-19, favorecerá a generar confianza y promoverá resiliencia y estabilidad en la economía mundial.

La asignación general de los DEG entrará en vigor el 23 de agosto próximo y el 42% de estos recursos, unos 275,000 millones de dólares serán distribuidos en proporción entre países y mercados emergentes y en desarrollo, donde también se encuentra los países de bajo ingreso.

De acuerdo con la directiva “aún están trabajando con los países miembros más ricos para que apoyen a los países pobres”. Es decir, para que acepten otorgar una parte o la totalidad de la transferencia que le tocaría a los países más ricos, se transfiera a los más pobres.

Georgieva precisó que por ahora, y mientras no se alcance un acuerdo con los países ricos miembros del FMI, la distribución de los Derechos Especiales de Giro será proporcional a las actuales cuotas que pagan los países al organismo. La cuota de México ante el FMI equivale a 1.87 por ciento.

Directo a las reservas internacionales

El Gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, explicó la semana pasada, en una conversación pública que sostuvo con la directora gerente del FMI, que una vez aprobada esta transferencia de DEG por los países miembros, los recursos entregados ayudarán a tener reservas más fuertes.

Es decir, como suele suceder con las transferencias del Fondo Monetario, ingresarán a las reservas internacionales y al fortalecerse el activo, ayudarán a los países a atraer capital, consolidar y estabilizar sus cuentas externas.

“Será una acción extremadamente valiosa para los mercados emergentes (…) La diferencia entre economías emergentes y avanzadas es que nosotros somos economías importadores de capital y no tenemos suficiente acceso a financiamiento. Y (con esta medida) nos ayudarán a fortalecer nuestros buffers en el área que más necesitamos que es ser capaces de atraer capital y consolidar y estabilizar un mejor desempeño”, consignó.

kg