Los bancos centrales de mercados emergentes tienen menos espacio en el manejo de las políticas para tolerar la inflación, y en el contexto de economías avanzadas que mantendrán los estímulos para fortalecer su recuperación, los emergentes deben ser particularmente cautelosos, advirtió el Gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León.

La propia experiencia en episodios de inestabilidad de precios y la evidencia del alto costo que genera la inflación, nos lleva a ser más precavidos, señaló al participar en la máxima tribuna de comunicación con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, como orador en la lectura Michel Camdessus.

En la lectura y posterior diálogo con la funcionaria subrayó que “los peores elementos que afectan la distribución de ingresos entre las economías emergentes son la inestabilidad de precios y financiera.

“Como economías importadoras de capital, los mercados emergentes necesitan mantener amplias fuentes de financiamiento y atraer continuamente inversiones extranjeras. Esto requiere una combinación macroeconómica sólida, resistente y consciente del espacio de políticas disponibles en escenarios adversos adicionales”, explicó.

Presiones transitorias

Al leer su discurso, que llevó por título “El largo y resbaladizo camino hacia el desarrollo de los mercados emergentes y los desafíos de la pandemia”, el gobernador Díaz de León sostuvo que esta limitación para el manejo de políticas de los mercados emergentes abre una nueva situación sin precedentes como no se veía en décadas.

En la recuperación heterogénea que se está presentando, donde las economías avanzadas mantienen los estímulos fiscales, como es el caso de Estados Unidos, estos apoyos están dando lugar a presiones en los precios que han sido catalogadas por el FMI y por la Reserva Federal como “transitorias”.

Este hecho ha favorecido la tolerancia de los bancos centrales de economías avanzadas sobre el alza de precios.

La postura como un banco central emergente, es esperar que se presenten más datos, porque “por ahora seguimos transitando en un territorio no explorado”.

Como lo ilustró el banquero central mexicano, este escenario aunque será favorable para la actividad económica de EU y la mundial, va a generar presión de mediano y largo plazos en las condiciones financieras globales, particularmente hacia mercados emergentes.

“Incluso si el escenario central es de aumentos transitorios de inflación en Estados Unidos, es poco probable que se presente una trayectoria tranquila en los mercados financieros. Estarán sujetos a episodios de volatilidad y se ejercerá presión sobre las condiciones financieras”, sostuvo Díaz de León

Citó por ejemplo los choques en los términos de intercambio, el apetito por el riesgo global y el riesgo crediticio soberano que apuntó, ejercen presión adicional sobre el tipo de cambio, los flujos de capital y el sistema financiero.

En su interacción con la directora gerente del FMI, ésta resumió su comentario en subrayar la relevancia de la comunicación clara y oportuna de los bancos centrales de economías avanzadas.

La directora gerente preguntó a Díaz de León su opinión sobre los riesgos que representa el cambio climático para el sector financiero y los criptoactivos.

El gobernador Díaz de León explicó que el clima y la degradación ambiental generan costos y riesgos de crédito para el sector financiero. Sobre los criptoactivos, subrayó que deben estar sujetos a la normativa en curso, que pueden consolidarse como una medida aceptable si favorecen a la inclusión y si operan bajo una reglamentación que proteja a los usuarios.

yolanda.morales@eleconomista.mx