Los bancos franceses están dispuestos a prorrogar el cobro de la deuda griega por 30 años y reinvertir 70% de la deuda que tienen en bonos griegos.

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, confirmó que las principales entidades financieras están dispuestas a prorrogar el cobro de parte de la deuda griega.

Una postura que marcará el camino a seguir por el resto de los países implicados y que Alemania ve con buenos ojos.

Inmediatamente después de las declaraciones del líder galo, el portavoz del ministerio de Finanzas de Alemania, Martin Kreienbaum, mostró el apoyo de su gobierno al plan.

Alemania da la bienvenida a todas aquellas iniciativas que impliquen al sector privado , comentó al reiterar que ya se está discutiendo el tema y se analizan propuestas.

EL PLAN B

De acuerdo con la información disponible, el plan B establecería que 50% de los capitales que se adeudan se convertiría en créditos a 30 años y 20% restante en títulos de deuda cupón cero.

Estos instrumentos no se van cobrando conforme se generan, sino al vencimiento de los mismos pagarés. Se trata sobre todo de evitar que la fórmula adoptada sea interpretada por las agencias de calificación como un impago de la deuda, lo que podría producir una reacción en cadena y amenazar al sistema financiero mundial.

El pasado lunes, Moody’s indicó además que los bancos griegos han perdido aproximadamente 8% de los depósitos del sector privado este año por el temor de los clientes a una potencial moratoria de deuda nacional, que los ha llevado a transferir sus fondos al extranjero o a comprar oro.

NEGOCIACIONES EN ATENAS

Este lunes, el Parlamento griego inició en sesión plenaria el debate sobre el programa financiero que prevé ahorros por 28,000 millones de euros entre el 2012 y el 2015, así como privatizaciones por 50,000 millones de euros.

La discusión proseguirá hasta el miércoles, cuando está prevista la votación de la Ley de Estrategia Fiscal a Mediano Plazo (2012-2015), misma que debe ser adoptada al día siguiente.

El primer ministro de Grecia, Giorgos Papandreou, instó el lunes a todos los partidos políticos a respaldar el impopular plan de austeridad, que la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional han impuesto como condición para otorgar más asistencia financiera al país.

Nuestro voto es la única oportunidad para que el país se ponga de nuevo en pie , mencionó Papandreou a los legisladores al iniciarse el debate parlamentario sobre la iniciativa. De no lograrse el consenso entre los diputados, los prestamistas internacionales no liberarán el quinto tramo de ayuda de 12,000 millones de euros.

La diputada socialista Elsa Panariti declaró que sin duda el proyecto será aprobado, pero para ella el problema no es ése. Debemos parar de pensar a corto plazo, ya que nos hemos comprometido en un maratón en el que el problema es el euro, su falta de credibilidad que comienza a afectar también a Francia, Italia y Alemania , opinó.

Los trabajadores están en contra de las medidas de austeridad que, según los gremios, no aplicarán a los grupos elitistas del país. Grecia tiene una deuda soberana de 340,000 millones de euros; es decir, más de 30,000 euros por habitante de una población de 11.3 millones de personas. Con una deuda que equivale al 150% de su producción anual.