Mientras no haya una coordinación fiscal y laboral más adecuada en la eurozona, persistirá la desconfianza de los inversionistas alrededor de la moneda única, anticipan investigadores del Centro de Estudios Económicos de la Unión Europea-México (CEEUEM), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

De acuerdo con ellos, el euro ha respondido como se esperaría a la crisis. Ha sido el termómetro del mercado respecto de la incertidumbre en la región y ha registrado la presión de los inversionistas por el temor al riesgo fiscal en que han incurrido cinco de las economías miembros.

Justamente las economías que hace más de 10 años motivaron a Reino Unido a decir no a la unión monetaria, es decir, Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España (PIIGS).

Así que los investigadores, más allá de venir a pronosticar la permanencia del euro como moneda de reserva, anticipan que la autoridad común tendría que encontrar los mecanismos para coordinar más las políticas fiscales.

Mientras por otro lado, tendría que avanzar en garantizarle un ancla de liquidez al euro, es decir, crear un bono del Tesoro europeo, símil del que tiene Estados Unidos.

Y para allá van

Tal como lo explicó este lunes el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet en una entrevista: Europa necesita el equivalente de una federación fiscal, en términos de control y vigilancia.

Por otra parte, las políticas de austeridad preparadas por los gobiernos europeos ayudan al crecimiento ya que refuerzan la confianza en los hogares, las empresas y los inversionistas , según Trichet.

De acuerdo con Arturo Herrera, experto del CEEY, aun cuando parece que la crisis europea resulta de un problema financiero y de solvencia, lo que está evidenciando es que no se ha atendido la parte de coordinación fiscal que tendrá que ser abordado de una forma o de otra .

Dado que no se puede hablar de devaluar al euro en la Unión Europea, el impacto para resolver los problemas actuales debe ser en materia fiscal, precisamente en la variable que no estaba amarrada en la política monetaria y en toda la zona euro , comentó Santiaga Anima Puentes, coordinadora del Centro de Estudios Económicos de la Unión Europea-México (CEEUEM).

Actualmente, ya se están tomando medidas como reducir el gasto e incrementar impuestos ya que la pérdida de competitividad y el crecimiento de altos costos salariales generaron que el costo del trabajo superarse a la productividad aunado a unas políticas fiscales indisciplinadas y fundamentalmente de la apreciación del euro entre el 2002 y el 2008, periodo en el que se posicionó la moneda como tal.

Apuntalar al euro

Cuando se dio el ataque especulativo en contra de la eurozona, el Consejo Europeo volvió a explorar la posibilidad de crear un activo de renta fija europeo, equiparable al Bono del Tesoro de Estados Unidos.

Esto, según Anima Puentes, ayudaría al ascenso del euro como moneda de reserva junto al dólar, es decir, la moneda única cobraría la misma importancia que el billete verde ante la incertidumbre o la volatilidad de los mercados como refugio de inversionistas.

Y es que aun cuando el euro ha hecho maravillosamente bien su trabajo en 10 años de existencia, funciona con una o dos de sus manos atadas a la espalda, dice.

Esto porque no existe ningún activo de deuda europeo comparable con el bono del Tesoro de Estados Unidos que garantice liquidez en el mercado, tal como lo ha explicado Robert Mundell, considerado como el padre del euro por su desarrollo de la teoría de zonas monetarias óptimas.

El camino del euro

Luego de que estalló la crisis en Grecia y se habló de la posibilidad de que el país helénico abandonara la moneda única, llevando al euro a sus niveles más bajos en cuatro años, ha iniciado el debate sobre la necesidad de unificar la política fiscal.

Los 11 países que adoptaron al euro como moneda de curso legal inicialmente fueron: Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Países Bajos, Irlanda, Italia, Luxemburgo y Portugal.

En el 2000, Grecia adoptó el euro como moneda; en el 2006 lo hizo Eslovenia; en el 2007 Chipre y Malta, y Eslovaquia fue el último país en incorporarse en el 2008.

La idea de emitir deuda soberana europea podría ser votada en la próxima reunión de los ministros de finanzas de la zona, el 7 de junio.

La propuesta de emitir deuda soberana europea cuenta con el apoyo del presidente del eurogrupo, Jean Claude Junker y con el apoyo de los inversionistas, quienes lo han visto como una opción atractiva que podría inyectar más liquidez al mercado.

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