El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio Meade Kuribreña, dio a conocer que en el 2016, el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento promedio de 2.3 por ciento.

Dijo que esta expansión se ubica por arriba de las previsiones de los analistas ante el escenario económico.

Al participar en el segundo día de la reunión plenaria de los Senadores del PRI, el funcionario federal puntualizó que este porcentaje de crecimiento es una cifra alentadora, lo que manda el mensaje de la consolidación de las finanzas públicas.

El déficit en su definición más amplia, los Requerimientos Financieros del Sector Público, representarán 2.9% del PIB, que está por abajo de 3.5% que se nos había aprobado a finales del 2015 para el 2016, y un poco por abajo de la meta que se había actualizado después de haber recibido los remanentes de operación del Banco de México , refirió.

Meade Kuribreña dijo que México ha venido enfrentando en los últimos años tanto el dinamismo en el sector energético como la baja en la producción de barriles de petróleo y de su precio, además del crecimiento negativo en la producción industrial de Estados Unidos, lo que generó que no hemos encontrado en nuestras exportaciones un estímulo para nuestro crecimiento .

Además de la incertidumbre geopolítica que implica el replanteamiento de la relación con Estados Unidos.

La combinación de todos estos factores implicó que México perdiera, en lo que va de la administración, 5 puntos del PIB de ingresos públicos por petróleo , justificó.

Tres palancas de crecimiento

En este sentido, el titular de Hacienda expuso que para hacer frente a este contexto, México cuenta con tres instrumentos a combinar: la política fiscal, la monetaria y el cambio de estructura económica a través de reformas.

No hay ninguna otra avenida a través de la cual el gobierno pueda trabajar para fortalecer su economía y darle dinamismo, que estas tres palancas , dijo.

En materia de política fiscal manifestó que lo que toca hacer es continuar el proceso de consolidación, estabilizar la deuda como porcentaje del PIB y buscar que comience a reducirse paulatinamente.

Al referirse a la política monetaria dijo que se ha establecido un responsable que permite, frente a las presiones que estamos viendo, el que tengamos y observemos un crecimiento temporal en la inflación, que habrá de diluirse en el tiempo .

Eso quiere decir que, en materia de política fiscal y de política monetaria, el tono habrá de ser la prudencia, mandar señales de certidumbre respecto a la conducción de las finanzas públicas en la fiscal, y respecto de mantener bien ancladas las expectativas de inflación en la monetaria , indicó.

[email protected]