Los inversionistas extranjeros ve mucho más riesgo de mantener sus capitales en México que en el resto de los emergentes, observó el economista senior del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés), Jonathan Fortun.

“Hemos visto que se ha presentado un reordenamiento, un cambio de contexto o política económica en México hacia los inversionistas y es lo que refleja esta desinversión”, advirtió en entrevista desde Washington.

Seguramente el 2021 será el segundo año consecutivo con salidas históricas de capital, que difícilmente podrían ser frenadas con un aumento en el rendimiento ofrecido a los capitales, observó.

Fortun se refiere a la salida de capitales que ha presentado México desde el cierre del 2020 y hasta el 10 de noviembre de este año, que según cifras del Banco de México asciende a 265,025 millones de pesos. Una liquidación que representa 103.6% de la salida histórica que se presentó en el 2020, el año de la pandemia y la incertidumbre por el confinamiento mundial.

El economista, que es líder del análisis mensual que hace el IIF para identificar a los mercados emergentes que están atrayendo más inversiones de portafolio, el llamado “Capital Flows Tracker”, destacó que la estrategia para revertir este sentimiento, no está sólo en el diferencial de tasas.

Es claro que la aversión está alimentada por las políticas económicas poco claras y la posición del gobierno contra la iniciativa privada, lamentó.

“Lamentablemente es muy diferente la situación hoy de México de lo que habíamos visto todavía el año pasado, cuando había una aversión más generalizada hacia todos los emergentes por la incertidumbre. Creemos que este sentimiento hacia México tiene que ver con la falta de claridad de políticas económicas hacia los sectores productivos”, consignó.

La posición del gobierno sobre el tema energético, la política fiscal conservadora y el tema de corrupción derivaron en un impacto negativo en las perspectivas.

Aversión en México

El año pasado, los inversionistas extranjeros liquidaron posiciones en títulos mexicanos por un valor de 257,213 millones de pesos, una cifra sin precedentes que estaba explicada por la incertidumbre generada por la pandemia.

Este año ha sido diferente, pues los capitales regresaron a la mayoría de las economías emergentes, pero en el caso de México siguieron saliendo de forma consistente, refirió.

Para el experto es real el potencial que ofrece México por su tamaño de mercado, la proximidad geográfica con Estados Unidos y el acuerdo comercial con sus vecinos del norte. Pero en el corto y mediano plazos, el atractivo se diluyó.

En el caso particular de México, la claridad para atraer inversiones debe ser subrayada y guiada por los mensajes claros y consistentes del gobierno central.

Señal contundente en política económica

De acuerdo con el experto, la tendencia de inflación y el mandato constitucional del Banco de México le llevarán a seguir subiendo la tasa. Pero matiza que no irán mucho más allá de la tasa neutral, que implica una postura también neutral.

Este movimiento está implícito en la labor del banco central y en la tendencia que han seguido otras autoridades monetarias de países emergentes. Pero de ningún modo puede tomarse como un punto a favor de que se queden las inversiones, consignó.

En Latinoamérica, los bancos centrales emergentes deben dar señales al mercado sobre su postura ante la inflación y la posición ante los cambios en la política monetaria de Estados Unidos.

Impulso en el exterior

El economista del IIF destacó que tras la pandemia la recuperación de la economía mexicana se ha sustentado en las políticas expansivas que vienen de fuera, específicamente de Estados Unidos.

“Hasta cierto punto es verdad que no se siente el tema de políticas locales y la perspectiva es que la economía mexicana se ha beneficiado de la suerte de importantes estímulos fiscales que se otorgaron en EU a los trabajadores y éstos enviaron en forma de remesas. También se apoyó de la mayor demanda de exportaciones. Y ese poco apoyo interno tampoco escapa de la observación de los inversionistas”.

El IIF es la mayor asociación de instituciones financieras de operación mundial formada por fondos de inversión, corredurías, bancos privados, calificadoras y aseguradoras.

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