El 2012 será un año dual para las dos economías más grandes de Latinoamérica. Y, a diferencia de Brasil, el desempeño económico de México será más favorable y podría valer para recortar distancia con el gigante sudamericano, de acuerdo con los principales indicadores económicos.

Para el 2012, el crecimiento de la economía mexicana se espera de 3.6%, a diferencia de la brasileña, que estaría escasamente alcanzando 3.0%, prevé el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Aunado a lo anterior, la moneda de Brasil -el real- se ha depreciado alrededor de 28% en el último año, al pasar su paridad nominal de 1.58 a 2.02 reales por dólar, mientras que el peso lo ha hecho 19%, pasando de 11.75 a 14.03 pesos por dólar.

Un real más depreciado se espera que afecte positivamente las exportaciones de Brasil y negativamente su inflación. No obstante, BBVA Research estima que los precios de los commodities se moderarán y perjudicarán las cuentas externas brasileñas, reduciendo 7% el valor de sus exportaciones, mientras que el precio de sus importaciones se mantendrá constante.

Para BBVA Research, la reducción en el precio de las materias primas contribuirá a bajar el superávit comercial de la nación sudamericana desde los 29,800 millones de dólares del 2011 a unos 10,000 millones de dólares en el 2012; aunque el escenario podría empeorar si la crisis en la Unión Europea da lugar a una desaceleración más general y afecta a China, ya que 37% de las exportaciones brasileñas depende de la demanda europea y china.

En cambio, para México, aunque los precios de las mercancías y los servicios se verán afectados por el tipo de cambio, se espera que la holgura en la economía genere un contrapeso a las alzas que los productores pudieran realizar al enfrentar mayores costos en bienes importados, revela BBVA Research.

Aunado a lo anterior, las expectativas de inflación en Brasil para el 2012 rebasan el nivel fijado como meta al ubicarse en 5.2%, lo cual limita el margen de maniobra brasileño para la aplicación de políticas macroeconómicas; mientras que en México se espera un incremento de 3.9% en los precios al consumidor, lo que permitirá mantener una política monetaria sin cambios importantes.

MÉXICO, CON MARGEN EN TASAS

Por su parte, las tasas de interés están hoy en el epicentro del debate macroeconómico de Brasil. Tanto el gobierno federal como el Banco Central se han estado esforzando para bajar las tasas de interés internas de manera permanente. No obstante, el recorte continuo de las tasas de interés supone numerosos riesgos, destacando las presiones inflacionarias, advierte BBVA Research.

Esa misma institución apunta que en México las tasas de interés de los bonos gubernamentales se han reducido ante una inflación menor a lo esperada por el mercado en marzo y abril, lo que daría un mayor margen de tolerancia a la inflación.

En lo laboral, se estima que el mercado mexicano tendrá una tasa de desempleo de 4.8% al cierre del 2012, frente a una de 6% de su contraparte brasileña, prevé el FMI.

edmundo.sanchez@eleconomista.mx