En Estados Unidos la inflación de agosto se ubicó en 5.3% en su medición anual, de acuerdo con estadísticas de la Oficina de Estadísticas Laborales, con lo que por primera vez en el 2021 registró un descenso, no obstante se mantiene en niveles elevados.

En julio, el índice registró una variación de 5.4% anual.

En su comparación mensual la inflación fue de 0.3%, mostrando una desaceleración, luego de haberse ubicado en 0.5% en julio, para ser el menor nivel mensual desde febrero. Lo anterior, se interpreta como una disminución de las presiones inflacionarias.

Aun así, el aumento de los precios sigue siendo incómodamente alto frente a los niveles previos a la pandemia.

El índice que agrupa todos los artículos excepto alimentos y energía (que son los productos más volátiles) tuvo una variación de 0.1% mensual y 4% en los últimos 12 meses.

Por su parte, la inflación de precios de la energía fue de 2.0% mensual y de 25% en el último año con cierre a agosto, como consecuencia de la agresiva aceleración en sus componentes, por ejemplo, el índice de gasolina tuvo una variación de 42.7% anual; el índice de electricidad de 5.2%; mientras el índice de gas natural de 21.1% en los últimos 12 meses.

El índice de alimentos, por su parte aumentó 3.7% anual y el de Servicios, que incluye servicios médicos, de transporte y servicios médicos 2.7 por ciento.

Igual que en el resto del mundo, la mayoría de las presiones inflacionarias están relacionadas con la oferta, pues la pandemia de Covid-19 ha resultado en escasez de algunos productos, dijo Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base en un reporte.

“Durante el año la inflación se ha visto presionada por la rápida recuperación económica, el rebote en los precios que se habían visto afectados por las medidas de confinamiento, especialmente del sector servicios, el incremento en los salarios y el aumento en los precios de los commodities a nivel internacional”, explicó.

Los precios de los servicios, que incluye alojamientos, servicios de transporte y servicios médicos, aumentaron 2.7% en su conjunto, aunque destacó el componente de transporte cuya inflación fue de 4.6% anual.

¿Señales para la Fed?

Funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos se reunirán la próxima semana y darán a conocer el rumbo para la política monetaria. Los funcionarios que componen el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) decidirán si es momento de comenzar a retirar o no las medidas que implementaron para rescatar la economía tras el impacto de la pandemia de la Covid-19.

Los funcionarios evaluarán si el aumento en los precios que se ha registrado es temporal o duradero. La alta inflación persistente podría obligarlos a endurecer sus políticas de inyección de dinero en la economía antes de lo planeado (en noviembre) o hacerlo después; todo para lograr su meta de inflación promedio del 2 por ciento.

El PIB de Estados Unidos fue de 6.6% anualizado en el segundo trimestre beneficiado por el gasto de los hogares. Ya que a medida que más personas se vacunaron, el gobierno permitió la reapertura de negocios y el gobierno federal inyectó billones de dólares a la economía a través de medidas extraordinarias.

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