Barclays considera que el nuevo gobierno de coalición PSOE-Podemos podría obstaculizar las perspectivas de crecimiento a medio plazo para España, dada la fragmentación del Congreso, que no permitirá llevar a cabo las reformas necesarias y podría generar problemas de competitividad y endeudamiento excesivo.

“La fragmentación del Parlamento debilita las perspectivas del gobierno de implementar las reformas necesarias para resolver los problemas estructurales que España enfrenta actualmente como el alto desempleo o el gran déficit de la seguridad social y posiblemente generará nuevos problemas de competitividad o endeudamiento, obstaculizando efectivamente las perspectivas de crecimiento a mediano plazo para el país”, señaló en un informe.

En este sentido, los analistas de la entidad británica especificaron que las medidas propuestas por la coalición de gobierno podrían “apoyar la actividad en el corto plazo, pero ciertamente generan retos a medio plazo, especialmente en términos de competitividad”.

Asimismo, el banco ve probable que el nuevo gobierno logre aprobar unos Presupuestos Generales del Estado sin llevar a cabo un ajuste del déficit estructural, lo que podría generar tensiones con la Comisión Europea y suponer un escollo para el crecimiento a medio plazo.

“España podría intentar aprobar un presupuesto consistente en general, sin ajuste de déficit estructural este año, lo que implica un déficit nominal más o menos sin cambios desde el 2019 a -2.3% del PIB”, señala el informe de su equipo de investigación económica emitido tras la votación que permitió hacer presidente del gobierno a Pedro Sánchez.

El banco considera que la escalada de tensión con la Comisión Europea debería limitarse “siempre que el déficit nominal no aumente materialmente y el índice de deuda disminuya, aunque sólo ligeramente”.

“Con el aumento en los ingresos y gastos planificados en el acuerdo de coalición, probablemente supere significativamente” el punto de referencia de 0.9% en el gasto primario neto en términos nominales, ha sostenido el banco británico.

De hecho, tras la ajustada votación de este martes que invistió a Sánchez por sólo dos votos de diferencia, Barclays incidió en que la formación de gobierno no asegura que la estabilidad política haya retornado definitivamente.

Standard & Poor’s (S&P) advierte de que el nuevo gobierno podría incumplir los objetivos de déficit

La agencia calificadora S&P cree que el nuevo Ejecutivo de coalición del PSOE y Unidos Podemos, al que calificó como frágil, podría no cumplir con los objetivos de déficit público marcados por la Comisión Europea, sobre todo por el déficit de la seguridad social

En un comunicado de prensa, avisa también de que una reversión de las reformas económicas podría “pesar” de forma negativa en las perspectivas económicas de España y en su solvencia.

S&P considera, no obstante, que la formación del nuevo gobierno no tendrá efecto inmediato sobre las calificaciones de crédito soberano de España e incide en que el nuevo Ejecutivo aún no aclaró su enfoque económico y fiscal en los presupuestos del 2020.

Recuerda que la Comisión Europea exigió a España cumplir con el déficit estructural y advierte del riesgo de aumentar el gasto social.

“Frente a los retos económicos actuales de España se requiere un enfoque de política decidida”, afirma la agencia de rating que señala que “las demoras podrían pesar sobre el desempeño económico en el corto plazo a medio y largo plazo”, y prevé un crecimiento del PIB del entorno de 1.7 % para el 2020.

Primeros retos del nuevo gobierno:

  • La coalición se puso de plazo tres meses para aprobar los Presupuestos Generales del Estado, pero el primer Consejo de Ministros tendrá que dar cuenta de varias iniciativas económicas que quedaron congeladas a finales de diciembre a la espera de que se conformara el nuevo gobierno.
  • El gobierno tiene pendiente aprobar el incremento del salario mínimo, que quiere negociar con los agentes sociales y actualizar las pensiones en 0.9% este año. Además, deberá aumentar las nóminas de los funcionarios en torno a 2 por ciento.
  • El nuevo Ejecutivo elevará los recursos públicos para la educación y becas, garantizará la gratuidad real y efectiva de la educación obligatoria la asignatura de religión será de carácter voluntario, sin que haya asignatura alternativa, y la nota no computará a efectos académicos y se regularán los juegos de azar para prevenir y frenar la ludopatía.