El Servicio de Administración Tributaria (SAT) tendrá para el próximo año, de acuerdo con el Paquete Económico, más “dientes” para fiscalizar a los pagadores de impuestos; sin embargo, tendrá un presupuesto ligeramente menor a lo aprobado para este año.

El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2020 propone que la autoridad fiscal a cargo de Margarita Ríos-Farjat tenga un presupuesto de 12,331 millones de pesos, cifra apenas 0.1% menor en términos reales a los 12,339 millones de pesos que se aprobaron para este 2019.

De ser aprobado, ésta sería la segunda vez que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador reduce el presupuesto al órgano encargado de recaudar recursos a través del pago de impuestos, una de las principales fuentes de ingresos para la administración. Para este año, la reducción de su presupuesto fue de 16 por ciento.

La reducción del presupuesto del SAT contrasta con el incremento que prevé el gobierno respecto a la recaudación tributaria.

 

Para el 2020, se espera que entren a las arcas del gobierno 3 billones 499,425 millones de pesos, 2.0% más a los 3 billones 311,373 millones de pesos que se aprobaron para este año.

De esta manera, los contribuyentes aportarían 63.4% de los ingresos totales del gobierno, los cuales ascienden a 5 billones 511,879 millones de pesos, de acuerdo con la Iniciativa de la Ley de Ingresos de la Federación. Este año, los ingresos por impuestos representarán 62.5 por ciento.

“No hay crecimiento en su presupuesto, eso les da una debilidad respecto a lo que se ha propuesto en el Congreso, de obtener mayores recursos a través de los impuestos. Es probable que ese presupuesto no se logre al menos que la autoridad ejerza mayor presión hacia los contribuyentes —como lo ha venido haciendo— y tratar de recaudar y llegar a la meta fijada”, precisó Manuel Toledo, socio de Proactive Tax & Legal.

En días anteriores, la consultoría Ernst & Young (EY) consideró que las modificaciones propuestas en la Miscelánea Fiscal para el siguiente año no tendrán un impacto recaudatorio inmediato, además de no generar un aumento significativo de los ingresos tributarios; no obstante, coincidió en que el SAT pondrá un mayor énfasis en la fiscalización.

“Más allá de decir que estamos cayendo en un terrorismo fiscal, te diría que estamos cayendo en una era de fiscalización más puntual, que el reto va a ser la certeza jurídica y seguridad para el contribuyente”, señaló Óscar Ortiz, socio líder de Impuestos y Servicios Legales de EY.

Mayor vigilancia y control

Para el siguiente año, la apuesta para aumentar la recaudación tributaria de la actual administración fue proponer medidas para combatir la evasión fiscal así como cambios en el esquema tributario actual.

“Las modificaciones traen mucha carga adicional a los consumidores finales. Pretenden recaudar más sin mayores impuestos o nuevos, pero sobre un mismo impuesto están ampliando la base tributaria para recaudar, como en la economía digital o las ventas al menudeo”, acotó Manuel Toledo.

Entre las modificaciones que destacan en la Miscelánea Fiscal están cobrar el IVA en las transacciones que se hagan dentro de plataformas digitales, así como gravar con ISR sólo a las personas físicas que trabajan en ese sector.