México pudo hacer más aprovechando el espacio fiscal que tenía, para dirigir recursos a programas focalizados hacia los sectores más afectados por el confinamiento provocado por la pandemia, como son los de hospitalidad y restaurantes, evidenció el Director del Departamento Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner.

Hace unos días, durante el seminario de Expectativas Económicas del ITAM, explicó que ante un choque económico tan importante como el originado por la pandemia, los países que tenían acceso al mercado debieron aprovechar la oportunidad de tasas bajas.

“México tiene acceso al mercado a un costo de financiamiento históricamente bajo, cuenta con apoyo de organismos multilaterales, tiene acceso a una de las cuatro Líneas de Crédito Flexible abiertas en el FMI y su nivel de deuda no es exageradamente alto. Pudo hacer más con programas direccionados a los sectores más afectados”, advirtió.

México tenía opciones para tomar los mejores vehículos para enfrentar el choque, aseguró. Había canales y espacio fiscal para hacerlo.

Costoso endeudarse: Hacienda

El secretario de Hacienda, Arturo Herrera respondió también en el seminario del ITAM y luego en un video transmitido desde su cuenta oficial de twitter @ArturoHerrera_G,  este miércoles, que “para una economía emergente es difícil aplicar los mismos cánones de economías avanzadas”, que enfrentan incluso tasas negativas, lo que les permitió aumentar su endeudamiento.

Tomó las investigaciones del experto de la Universidad de Cornell, y ex economista jefe del Banco Mundial, Kaushik Basu, para asegurar que las condiciones a las que México podría tomar la deuda distan mucho de la tasa cero a la que pueden levantar recursos otros países del mundo, lo que de entrada genera una diferencia diametral en el espacio fiscal para financiar estrategias de estímulo.

En el video, explicó que para colocar deuda, México paga tasas de 6%, lo que significa que “si nos hubiéramos endeudado en 20 o 30%, nos hubiera costado alrededor de 400,000 millones de dólares adicionales, que para ponerlo en perspectiva es más de lo que cuesta la totalidad de la educación media superior”.

La analista soberana de México en Moody´s, Ariane Ortiz Bollin explicó, por su parte, que entre los emergentes que tienen la misma nota de México, en el tercer escalón arriba del grado de inversión, “Baa1”, es nuestra economía la que paga los intereses más altos por su deuda.

El economista en jefe para México de Bank of America Securities, Carlos Capistrán, explicó que los mayores intereses por deuda podrían estar vinculados al costo de la incertidumbre reflejado en el riesgo país.

LCF pudo usarse

Desde abril, el mismo Alejandro Werner, explicó que la Línea de Crédito Flexible (LCF) que tiene México abierta en el FMI, “garantiza acceso total o parcial a 60,579 millones de dólares que puede utilizar en cualquier momento para fortalecer las reservas internacionales o para apoyar al presupuesto. Esa es la flexibilidad incluida en las reglas del instrumento”.

El administrador de fondos de Franklin Templeton, Luis Gonzali, explicó en un análisis que el objetivo de la LCF es proveer financiamiento de corto plazo a tasas atractivas para paliar posibles distorsiones financieras de la economía.

Al interior del análisis, titulado “Debe México usar la Línea de Crédito Flexible que tiene con el FMI”, Gonzali alertó que usarla para resolver problemas estructurales como puede ser el endeudamiento de Pemex, “puede ser peligroso y muy costoso en términos financieros y de confianza”.

Por cada monto que se pide prestado, se cobra 0.50% del recurso. Este cargo es por cada disposición del crédito y se cobra al inicio de la disposición, explicó. Su uso se documenta como deuda pública, lo que sería costoso, alertó. 

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