La homologación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en las regiones fronterizas del país impactó de manera negativa en los niveles inflacionarios, lo que provocó una de las cuestas de enero más complicadas para la población.

De las 46 ciudades que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía brinda datos, ocho son urbes fronterizas sujetas a las nuevas disposiciones fiscales. De éstas, siete registraron un nivel por arriba del objetivo de inflación del Banco de México, de entre 2 y 4 por ciento. Sólo Matamoros, Tamaulipas, quedó en el límite, es decir, en 4 por ciento.

Se trata de Ciudad Acuña, Coahuila, que registró 5.2% a tasa anual en enero; La Paz, Baja California Sur, con 5.1%; Chetumal, Quintana Roo, y Mexicali, Baja California, con 5% en ambos casos; Tapachula, Chiapas, con 4.9%; Tijuana, Baja California, con 4.3%, y Ciudad Juárez, Chihuahua, con 4.2 por ciento.

De las siete, las primeras cinco se ubicaron por arriba de la inflación nacional anual, que fue de 4.48 por ciento.

Cabe destacar que Ciudad Acuña, Coahuila, se posicionó en el primer lugar nacional de inflación que se registró únicamente de diciembre a enero, al arrojar una tasa de 2.5 por ciento.

El 1 de enero entraron en vigor las nuevas disposiciones que se aprobaron en la reforma hacendaria, entre ellas, el aumento del IVA de 11 a 16 por ciento.

PODER ADQUISITIVO PIERDE LA BATALLA

Luis Lozano Arredondo, investigador del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México, comenta que la homologación del IVA en estas ciudades afectó claramente los precios de servicios y productos, reduciendo de manera sensible el poder adquisitivo de los habitantes.

El impacto de la reforma en las ciudades fronterizas es un hecho, el costo en el nivel de vida va a registrar un aumento muy importante y esto, combinado con los bajos niveles de ingreso en general, deteriora de manera importante la situación económica, lo que se refleja en problemas sociales como la incidencia de la delincuencia , advierte.

Antes, durante y después de la aprobación de la reforma fiscal, diversas cámaras empresariales locales como la Confederación Patronal de la República Mexicana y la Cámara Nacional de la Industria de Transformación rechazaron la puesta en marcha de la homologación del IVA por las consecuencias negativas que según ellos tendría en las economías urbanas.

Para Raymundo Tenorio, director de la licenciatura en Economía y Finanzas del Tecnológico de Monterrey, entre los efectos que una pronunciada inflación puede tener en una región está la desaceleración del consumo interno, lo cual desemboca en un enfriamiento económico y la pérdida de empleos.

La realidad que está viviendo el habitante en las fronteras es un menor consumo y una menor capacidad de ahorro. En términos de consumo, ésta (la reforma) es una política fiscal recesiva, lo que es altamente perjudicial. Será benéfica siempre y cuando esa recaudación fiscal extra (que se estima) le sea regresada a esa sociedad contribuyente en términos de bienestar, mediante servicios públicos de calidad, por ejemplo , comenta el investigador.

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