La zona euro y Estados Unidos (EU) están “claramente en una situación diferente” en lo que respecta a las perspectivas de inflación, dijo el lunes la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, restando importancia a cualquier impacto del otro lado del Atlántico.

Con la reapertura de la economía estadounidense y el rápido repunte de los precios, los funcionarios de la Reserva Federal (Fed) han empezado a discutir el fin de su programa de compra de bonos y la semana pasada adelantaron sus expectativas para la primera alza de tasas desde el inicio de la pandemia de coronavirus.

Lo anterior ha disparado las especulaciones en el mercado sobre la aceleración de la inflación y el endurecimiento de la política monetaria en todo el mundo.

Pero Lagarde rechazó las comparaciones entre ambas economías, afirmando que la recuperación de Estados Unidos está más adelantada que la de la zona euro.

“Estados Unidos y Europa están claramente en una situación diferente”, dijo Lagarde en el Parlamento Europeo. “Es tentador comparar, pero no es muy juicioso dadas las muchas diferencias entre ambas economías", agregó.

Reconoció que habrá algunos "efectos indirectos" del aumento de la inflación en Estados Unidos a través del incremento de los precios de las importaciones, el aumento de las exportaciones y, potencialmente, incluso las expectativas de los ciudadanos de la zona euro sobre la inflación.

“Sin embargo, en general, se espera que los efectos sobre la inflación (...) de la zona euro sean moderados”, añadió.

Añadió que el BCE estimó un impacto acumulado de 0.15 puntos porcentuales sobre la inflación y de 0.3 puntos porcentuales sobre el crecimiento entre el 2021 y el 2023 en la zona euro por el paquete de estímulo de Estados Unidos, reafirmando las proyecciones de marzo del banco central.

El Pacto de Estabilidad Europeo

Por otro lado, Lagarde se manifestó a favor de dar más “flexibilidad” al Pacto de Estabilidad Europeo una vez que se levante su suspensión actual, vigente a raíz de la pandemia.

“Europa necesita un marco modernizado con reglas presupuestarias transparentes, flexibles y creíbles que permitirán políticas presupuestarias contracíclicas y duraderas”, declaró Lagarde en una audiencia trimestral telemática ante el Parlamento Europeo.

A menudo, “las políticas presupuestarias nacionales limitaron la posibilidad” de estimular la economía y el BCE se encontró como “el único actor” habilitado para hacerlo, explicó.

“Idealmente, la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento debería estar lista cuando se desactive la cláusula de exención (del pacto)” luego de la pandemia, concluyó.

Por su parte, la Comisión Europea afirmó estar a favor de una reforma de ese mecanismo de limitación del déficit público nacional (3% del PIB anual) y de la deuda pública (60% del PIB).

Una de las hipótesis en estudio sería subir los techos del déficit y deuda, hoy en día superados en muchos países europeos a raíz de los costos de la pandemia.

Esta idea cuenta con el apoyo de Francia pero no tiene el visto bueno de Alemania, en particular del partido conservador de la canciller Angela Merkel.

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