Los bancos irlandeses Anglo Irish Bank e Irish Nationwide Building Society (INBS), en el centro de la crisis bancaria que hizo tambalear la economía irlandesa, se fusionaron oficialmente este viernes antes de la liquidación progresiva de sus activos.

Dos días después de que la Comisión Europea autorizara la operación, la Alta Corte de Dublín autorizó la transferencia de todos los activos de INBS a Anglo Irish con efecto inmediato, anunció el ministro de Finanzas, Michael Noonan.

Los dos bancos fusionados adoptaron un nuevo nombre con la fusión, Irish Bank Resolution Corporation (IRBC). Este tendrá la misión de liquidar paulatinamente sus activos, a lo largo de unos 10 años.

Carcomido por las hipotecas arriesgadas, Anglo Irish Bank se hundió durante la crisis financiera pero el Estado se comprometió a garantizar sus activos para evitar el colapso de la entidad. A fin de absorber sus enormes pérdidas, recibió 29,300 millones de euros de dinero público en los dos últimos años.

INBS, un banco más modesto especializado en hipotecas inmobiliarias, recibió por su parte unos 5,000 millones de euros.

A final, las decenas de miles de millones que Irlanda tuvo que inyectar en sus bancos dispararon el déficit público hasta el 32% del Producto Interior Bruto (PIB) el año pasado.

Esto obligó a Dublín a aceptar un plan de rescate internacional de 85,000 millones de euros acordado con la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que exigieron a cambio una reestructuración del sistema bancario.

El gobierno irlandés presentó en marzo un plan de reorganización del sector en torno a dos bancos, el Bank of Ireland y Allied Irish Banks (AIB), forzados también a deshacerse de miles de millones de activos.

RDS