La Cámara de Diputados aprobó, en lo general, la Miscelánea Fiscal para el 2021, la cual es parte del Paquete Económico para el próximo año, pese a las críticas de legisladores de la oposición sobre la falta de estímulos fiscales para apoyar a la economía mexicana y el otorgamiento de facultades al Servicio de Administración Tributaria (SAT) que, denominaron, como “terrorismo fiscal”.

En medio de acusaciones entre el bloque opositor y Morena, la Cámara de Diputados aprobó en lo general con 291 votos a favor 142 en contra y una abstención el dictamen que reforma diversas disposiciones de las leyes del Impuesto Sobre la Renta (ISR), del Impuesto al Valor Agregado (IVA), y del Código Fiscal de la Federación.

“La discusión de esta Miscelánea debe concentrarse en las facilidades que necesitan los contribuyentes para seguir haciendo negocio, generar riqueza. Lo que requieren las empresas para tributar mejor, no para entorpecerla. Lo que necesitan los oficinistas para cumplir voluntariamente y sin amenazas con sus impuestos”, aseveró el diputado Pedro Pablo Treviño, del PRI.

Mónica Almeida, del PRD, expresó que la propuesta carece de lógica de incentivos estratégicos para evitar la caída económica y promover la generación de riqueza, mientras que países como Argentina, Brasil, España e Italia están relajando la política fiscal con el objetivo de ayudar a quienes resulten más afectados por la fuerte caída de la actividad económica por la pandemia.

Para fundamentar el dictamen, la presidenta de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de San Lázaro, la diputada del PAN, Patricia Terrazas, destacó que los principales retos para el 2021 serán la generación de empleos y atracción de inversiones.

“La propuesta de la iniciativa de Miscelánea Fiscal del Ejecutivo federal, si bien no incluye impuestos adicionales, sí incorpora medidas coercitivas que el Ejecutivo federal justifica como medidas para incrementar la sensación de riesgo a los ciudadanos para impulsar un esfuerzo recaudatorio hacia los contribuyentes”, declaró la congresista.

Cambios a plataformas

Dentro de los cambios que contiene la Miscelánea Fiscal se encuentran los relacionados a las plataformas digitales, en donde se propone implementar una tasa única de retención de ISR a los ingresos que se obtienen a través de éstas, dependiendo la actividad económica a la que se dedican.

Los ingresos que se obtengan a través de servicios de transporte terrestre de pasajeros y de entrega de bienes (Uber, DiDi, Rappi y parecidas) tendrán una tasa de retención de 2.8%, en lugar de la actual tasa que varía entre 2 y 8%, esto según  los ingresos.

En el caso de los servicios de hospedaje, como Airbnb deberán retener 5% de ISR,  en lugar de  la tasa de 2 a 10% actual.

Respecto a los ingresos que se obtengan por la enajenación de bienes y prestación de servicios —plataformas como Mercado Libre y Amazon— la tasa será de 2.4%, en contraste con la retención de 0.4  a 5.41% (según los ingresos) que se hace hoy en día.

Además, y pese a las críticas, se aprobó el bloqueo a las plataformas digitales en caso de que incumplan con sus obligaciones en materia de IVA. Se agregó una modificación para que también aplique en materia de ISR.

Otros cambios

Respecto a las donatarias autorizadas, se aprobó el quitar la autorización cuando estas obtengan más de 50% de sus ingresos a través de actividades diferente a su razón por la que fueron autorizadas.

Fernando Galindo, diputado del PRI, refirió que los cambios en las donatarias incapacitan financieramente, criminaliza y persigue a estas organizaciones.

Uso de tecnología en visitas enciende la discusión

Una de las modificaciones previstas en le Miscelánea Fiscal 2021 que generó más discusión en la Cámara de Diputados, fue el uso de la tecnología por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en sus visitas domiciliarias, ya que esto violaría la privacidad de los contribuyentes y sus derechos humanos, de acuerdo con los diputados de la oposición.

La Miscelánea Fiscal contempla incorporar un párrafo al artículo 45 del Código Fiscal de la Federación (CFF) para que el SAT pueda hacer uso de cámaras fotográficas y de video, grabadoras, celulares y otras herramientas tecnológicas para recabar información en sus visitas domiciliarias. Propuesta que ha sido altamente criticada por expertos.

Ante ello, se realizó un cambio para que se garantice que estas herramientas sean provistas y resguardadas por la autoridad fiscal bajo “los más altos estándares de seguridad y confidencialidad”, por lo que deberán contar con algún mecanismo encriptado para que sólo los servidores públicos autorizados o el contribuyente pueda acceder a la información.

Asi, el contribuyente deberá permitir la verificación de bienes y mercancías, así como de los documentos, estados de cuentas bancarias, discos, cintas o cualquier otro medio procesable de almacenamiento de datos que tenga en los lugares visitados. (M. Velázquez y B. Saldívar)

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