Desde la firma del Tratado de Asunción en 1991, donde quedaron inmortalizados para la primera foto de integración Carlos Saúl Menem (Argentina), Fernando Collor de Mello (Brasil), Andrés Rodríguez (Paraguay) y Luis Alberto Lacalle Herrera (Uruguay) que establecieron la creación del Mercado Común del Sur (Mercosur), hasta esta cumbre de Brasilia, que comenzó este martes, no hay duda que muchas cosas han cambiado en la región y en el mundo.

Este acuerdo de integración, que nació más con una perspectiva de integración aduanera, al tiempo resultó de interés de otros países sudamericanos. Desde 1996, Bolivia y Chile se sumaron como países asociados, con participación en los debates pero sin poder de decisión, y posteriormente en virtud de los acuerdos firmados con la Comunidad Andina se incorporaron como asociados Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Este último pasó a tener la condición de miembro pleno en el 2006, solicitada en el año 2005.

Durante la reunión del Mercosur, celebrada en Asunción el 28 y 29 de junio del 2009, Radio Viva entrevistó a Carlos Chacho Álvarez, entonces presidente de la Comisión de Representantes del Mercosur, quien señaló que era necesario y urgente tener un debate más político para reformular los acuerdos iniciales, dado que los objetivos primigenios no tenían mucho que ver con el mundo globalizado y la conformación de bloques económicos a nivel mundial y era preciso pensar en una estructura más de articulación política y económica, antes que una simple unión aduanera .

Ayer cuando Dilma Rousseff recibió en el Planalto a sus pares de Argentina, Uruguay y Venezuela, con la presencia suspendida de Paraguay, se conformó por primera vez un escenario totalmente diferente a lo que ocurrió desde sus inicios. Las diferencias tal como pronosticaba Álvarez en el 2009, no sólo son de carácter económico. A simple vista podemos encontrar una serie de características que marcan la diferencia entre los diferentes miembros del Mercosur.

Mientras, Argentina tiene una política restrictiva en el mercado cambiario, prohibiendo la adquisición de dólares para ahorro, dado que nadie puede comprar la moneda estadounidense salvo para viajar. Todo ello no ha impedido que el país del Río de la Plata vea cómo semana a semana se fugan los ahorros en moneda extranjera con rumbo incierto.

Brasil ha dispuesto una semana antes de la cumbre del Mercosur liberar totalmente la venta de moneda extranjera, sean dólares o euros. Según el Banco Central Brasileño, las medidas apuntan a simplificar y modernizar el mercado de cambio y abre las puertas para crear una red de agencias cambiarias compatibles con los grandes centros turísticos internacionales . Además permitirán el cambio de reales sin limitaciones para las personas.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica