La Suprema Corte de Estados Unidos aceptó examinar el recurso de Puerto Rico contra una decisión que le prohíbe hacer uso de una ley estadounidense que le permitiría declararse en default para reestructurar su deuda.

Esta decisión de la mayor instancia judicial estadounidense ofrece a Puerto Rico una oportunidad de encontrar un nuevo camino para salir de su endeudamiento, que ya ha alcanzado un nivel crítico.

El caso debería llegar ante los nueve jueces en el primer trimestre del 2016, en un ambiente de emergencia, ya que Puerto Rico evitó la semana pasada a último momento un impago.

A veces apodado la Grecia del Caribe, este archipiélago perteneciente a Estados Unidos se encuentra hundido por una deuda de unos 72,000 millones de dólares y advirtió que no era capaz de pagar a sus acreedores, varios de ellos fondos de pensiones estadounidenses.

La isla no puede invocar la figura de insolvencia para conseguir que se reestructure su deuda, a diferencia de varias municipalidades estadounidenses como Detroit, a la que se le concedió esta opción en el 2013.

A pesar de que los ciudadanos de Puerto Rico son considerados nacionales estadounidenses, su territorio no está incluido entre los 50 estados del país y el Estado federal descarta todo tipo de rescate financiero de la isla.

El Banco Gubernamental de Fomento (BGF), que oficia como banco central en Puerto Rico, confirmó el martes 1 de diciembre en un comunicado que había honrado un pago de bonos de 354 millones de dólares.

Los pagos del servicio a la deuda realizados (el martes 1 de diciembre) reflejan nuestro compromiso de honrar nuestras obligaciones a pesar de los desafíos fiscales extremos que enfrentamos, en un esfuerzo por facilitar el proceso de reestructuración voluntaria con nuestros acreedores , indicó Melba Acosta Febo, presidenta del BGF.

El anuncio del martes pasado a cargo del Banco Gubernamental se hizo mientras Alejandro García Padilla, gobernador de la isla, testificaba en una audiencia ante la Comisión de Asuntos Jurídicos del Senado de Estados Unidos que su país estaba enfrentando una crisis de liquidez.

Puerto Rico acumuló su deuda tras varios años de recesión. La crisis económica provocó un exilio de empresas que estaban radicadas en el país y de personas.